Richard Nieuwenhuizen realizaba la actividad que más le gustaba: Veía a su hijo jugar fútbol y ayudaba al club de su localidad como juez de línea voluntario.

El lunes, la pasión por el fútbol le costó la vida a Nieuwenhuizen, de 41 años.

Los fiscales anunciaron el martes que acusarán a tres jugadores, dos de 15 años y uno de 16, de homicidio, agresión y violencia en un acto público, por su presunta participación en un ataque contra Nieuwenhuizen, después de un partido juvenil entre dos clubes locales, Buitenboys y Nieuw Sloten. Los jugadores, cuyas identidades no han sido divulgadas, comparecerían el jueves en una audiencia a puerta cerrada.

Las autoridades no han dado detalles sobre el posible móvil de la agresión, y el presidente de Buitenboys, Marcel Oost, dijo que no se había precisado la causa de los hechos.

"Todavía no tenemos una imagen clara", dijo la vocera de la fiscalía, Brigit Haan, en declaraciones a The Associated Press.

El asalto mortal causó conmoción en Holanda. El ministro del deporte, las asociaciones de fútbol y el técnico del club más laureado del país, Ajax, expresaron su indignación por lo ocurrido.

La Real Asociación de Fútbol de Holanda informó el martes que cancelaría todos los partidos del fútbol amateur el próximo fin de semana, como una muestra de respeto a Nieuwenhuizen. Los encuentros profesionales se realizarán, pero los jugadores y árbitros usarán una banda negra en el brazo, en señal de luto, y guardarán un minuto de silencio antes de cada encuentro.

La Asociación informó que unos 33.000 partidos amateurs se iban a realizar el fin de semana, de acuerdo con el canal de televisión NOS.

Incluso el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, se sumó al debate sobre cómo pudo ocurrir una agresión semejante.

"El fútbol es un reflejo de la sociedad y, tristemente, los mismos males que afligen a la sociedad, en este caso la violencia, se manifiestan en nuestro deporte", dijo Blatter el martes en un comunicado. "Sin embargo, sigo convencido de que el fútbol, mediante el ejemplo que dan los esfuerzos incansables de personas como el señor Nieuwenhuizen, es una fuerza del bien, y debemos seguir usando este ejemplo positivo para educar a la gente contra estos actos indebidos".

Los fiscales dicen que un grupo de jugadores del Nieuw Sloten rodearon al juez de línea después del partido del domingo, antes de patearlo y golpearlo.