Un total de 2.536 guerrilleros de las FARC están encarcelados en Colombia, según un informe del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) realizado a solicitud del Gobierno en pleno proceso de paz con el grupo subversivo.

El documento, al que tuvo acceso RCN Radio, revela que en total hay 3.361 internos "por delitos de rebelión, concierto para delinquir y conexos", y de ellos 2.536 son de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y 376 del Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda guerrilla por importancia del país.

En declaraciones a esta emisora colombiana, el director del INPEC, el general Gustavo Adolfo Ricaurte, explicó que de esos presos "2.000 están condenados" y el resto en proceso de investigación.

También explicó que para confirmar esa cifra se ha realizado un barrido por todas las cárceles de Colombia con el objetivo de aportar datos concretos a la mesa de los negociadores que buscan la paz en Cuba.

La mayoría de los guerrilleros de las FARC está concentrada en los centros penitenciarios de Popayán (Cauca), Chiquinquirá (Cundinamarca), Valledupar (César) y La Picota (Bogotá).

"Las mujeres se aproximan a 500, mientras que los hombres están cerca de 3.000", detalló el general Ricaurte.

Según el informe, el 45 % de los internos que pertenecen a grupos armados ilegales están acusados de rebelión, el 12 % de homicidio y el 11 % de desaparición forzosa y secuestro.

"Este es el año que más subversivos han entrado a las cárceles por terrorismo, sedición, concierto para delinquir, con 350 internos en lo corrido del año", apuntó el director del INPEC.

Asimismo indicó que a lo largo de 2012 han quedado en libertad 377 rebeldes: 265 de las FARC y 56 del ELN "por vencimientos de términos", es decir, porque no se cumplimentó el proceso en el plazo determinado por ley, "o por cumplimiento de la mitad de la pena".

Estos datos son fundamentales en el proceso de paz que comenzó formalmente el 18 de octubre con la instalación de la mesa en Oslo, desde donde el diálogo se trasladó a La Habana, ya que los negociadores los tendrán en cuanta a la hora de lograr acuerdos.

El presidente Juan Manuel Santos ha dicho en varias ocasiones que de alcanzarse la paz con las FARC, tras casi 50 años de conflicto armado, sus integrantes podrán participar de la vida política, lo que significa que muchos de esos presos quedarían en libertad.

Aunque el Gobierno sólo ha abierto un diálogo con las FARC, la otra guerrilla activa, el ELN, ha manifestado a lo largo de los últimos meses su disposición a negociar también la paz.