Los diputados británicos debaten hoy en la Cámara de los Comunes el informe Leveson sobre las escuchas en la prensa, en medio de una polémica sobre si la autorregulación de los medios británicos debe estar amparada por una ley.

El debate de esta tarde abordará las conclusiones del informe elaborado por el juez Brian Leveson, que el pasado jueves recomendó legislar una nueva autorregulación de la prensa para proteger a las personas que se vean acosadas por los periodistas.

El documento Leveson ha creado divisiones entre los partidos políticos, especialmente en el Gobierno de coalición entre conservadores y liberaldemócratas sobre si se debe legislar o no.

El primer ministro británico, David Cameron, ha aceptado gran parte de las recomendaciones del magistrado, pero se opone a aprobar una legislación sobre la regulación de los medios por considerar que puede poner en peligro la libertad de expresión.

El vicemprimer ministro, el liberaldemócrata Nick Clegg, en cambio, respalda la legislación a fin de proteger a las víctimas, opinión compartida por los laboristas, primeros de la oposición.

El rechazo del primer ministro a legislar ha causado un profundo malestar entre los afectados por los excesos de la prensa, entre ellos el actor Hugh Grant y la escritora J.K.Rowling.

La prensa británica disfruta actualmente de una autorregulación a través de la llamada Comisión de Quejas de la Prensa, pero se considera a este organismo anticuado e ineficaz.

Al dar a conocer su informe, el juez dijo que el nuevo organismo independiente regulador debe garantizar la calidad del periodismo y, al mismo tiempo, proteger la intimidad de las personas.

Durante los meses que ha durado la investigación, políticos, empresarios y famosos prestaron declaración, entre ellos el propio primer ministro; Nick Clegg; el exjefe de Gobierno laborista Tony Blair, así como Rupert Murdoch, Hugh Grant y J.K. Rowling.