Los ministros de Energía y Transportes de la Unión Europea (UE) pidieron hoy a la Comisión Europea (CE) que proponga nuevos umbrales para las energías renovables más allá de 2020, cuando el objetivo es que representen el 20% de la energía de los Veintisiete.

La petición figura en una declaración de los Veintisiete sobre energías renovables en que se destaca su importancia pero no se establecen porcentajes concretos, una falta de ambición que han lamentado ya organizaciones ecologistas como Greenpeace y WWF.

Los ministros dijeron "tomar nota con satisfacción" de que el objetivo de que el 20% de la energía en la UE sea renovable para 2020 "es un reto que va por el bueno camino".

Si bien señalaron que "para conseguir cumplir con la hoja de ruta de la Energía que prevé la CE para 2050 se requerirá establecer nuevos umbrales de consumo de renovables más allá de 2020, incluido 2030".

Los ministros recordaron también hoy que es tarea de los propios Estados "asegurar que el precio de la energía renovable sea asequible para los consumidores".

Por otro lado, destacaron la importancia de desarrollar un mercado interior de la energía y el gas para 2014 para facilitar la participación de nuevos actores, incluidas las pequeñas y medianas empresas del sector de las renovables.

Tras la aprobación de estas conclusiones, la organización Greenpeace hizo un llamamiento a la CE para que proponga un objetivo obligatorio del 45% de renovables de cara a 2030.

"La UE gasta alrededor de 400.000 millones al año para pagar energía fósil importada. Existe una gran dependencia energética exterior y afecta especialmente a los países que peor lo están pasando por la crisis económica", señaló en un comunicado el consejero de Greenpeace, Frederic Thoma.

Más ambición en el establecimiento de objetivos concretos pidió también la organización WWF, que dijo en una nota que aunque los ministros "han hecho bien en pedir umbrales más altos para las renovables, fracasaron a la hora de dar una señal clara de ambición para asegurar la continuidad de las políticas efectivas hasta 2030".

"Políticas ambiciosas para las renovables conducirán hacia el crecimiento económico, la independencia de las energías fósiles, la innovación y la competitividad en Europa", señaló la consejera de WFF Imke Luebbeke.