El Gobierno británico recurrió hoy el dictamen judicial que el pasado noviembre impidió la deportación a Jordania del clérigo islámico radical Abu Qatada, con el argumento de que no tendría un juicio justo en ese país.

El Ministerio del Interior, encabezado por la ministra Theresa May, ha presentado un recurso ante la Corte de Apelación contra esa decisión, que fue tomada el 12 de noviembre por la comisión especial de apelaciones de inmigración, un tribunal especial que analiza casos de seguridad nacional.

En los próximos días se sabrá si la Corte de Apelación acepta la petición del Ejecutivo de David Cameron.

El 13 de noviembre, tras ser rechazada su deportación, Qatada fue puesto en libertad condicional, después de siete años en custodia en el Reino Unido en los que no ha sido acusado de ningún cargo por las autoridades de este país.

Abu Qatada, a quien el Gobierno británico considera "una amenaza para la seguridad nacional", es reclamado por Jordania para volver a juzgarle por su supuesta participación en conspiraciones terroristas en 1999 y 2000, delitos por los que ya fue juzgado en rebeldía.

Desde su liberación bajo fianza hace tres semanas, el imán, de origen jordano y que llegó al Reino Unido como refugiado en 1994, ha estado bajo estrictas condiciones de seguridad, con toque de queda y un brazalete de control electrónico.

El clérigo, que fue detenido por primera vez en este país en 2002, ha ganado hasta ahora todos los recursos contra su entrega a Jordania, en una larga batalla legal con el Ministerio del Interior.

El último recurso ante la Comisión especial de apelaciones de inmigración lo iniciaron sus abogados después de que el ministerio asegurase haber obtenido garantías del Gobierno jordano de que ofrecería al imán un juicio justo, en el que no iba a emplear testimonios obtenidos bajo tortura.

Este caso llegó hasta el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo (Francia), que el pasado enero autorizó la entrega del clérigo, también conocido como Omar Othman, solo en el caso de que se obtuvieran esas garantías de Jordania, tras lo que este apeló ante la mencionada comisión de inmigración.

Durante su proceso en el Reino Unido, el clérigo ha sido encarcelado y puesto en libertad bajo fianza en varias ocasiones, al tiempo que los tribunales británicos han cuestionado abiertamente su largo encarcelamiento al no haber sido imputado de cargos.