La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, expresó hoy su "profunda preocupación" por los planes de Corea del Norte de lanzar un misil en las próximas semanas y pidió a las autoridades del país asiático que renuncien al proyecto.

Ashton subrayó en un comunicado que el lanzamiento de ese cohete sería "un acto provocador, que amenazaría la paz y la seguridad en la región", y que vulneraría las obligaciones asumidas por Corea del Norte sobre la base de distintas resoluciones de la ONU.

Además, provocaría un mayor aislamiento del país y "podría en peligro los esfuerzos diplomáticos para encontrar una solución pacífica al asunto nuclear", indicó la alta representante europea.

Ashton ha advertido a Corea del Norte que la UE analizará los acontecimientos con detenimiento y que consultará a sus colaboradores en la región para estar al corriente de lo que ocurra.

El régimen norcoreano ha anunciado que lanzará un cohete de largo alcance entre el 10 y el 22 de diciembre con el supuesto fin de poner en órbita un satélite, lo que ha motivado una protesta de Corea del Sur por considerar que se trata de una prueba balística encubierta.

El país prepara el próximo lanzamiento del cohete Unha-3, tras un intento fallido el pasado abril que terminó con la destrucción del misil cuando sobrevolaba el mar Amarillo poco después de despegar.