El sector manufacturero de Estados Unidos se contrajo en noviembre y cayó a su cota más baja en cerca de tres años afectado por los miedos que genera la crisis fiscal en este país, informó hoy el Instituto de Gestión de Suministros (ISM, por su sigla en inglés).

El índice que elabora esa entidad para medir la actividad del sector retrocedió el pasado mes desde 51,7 puntos hasta 49,5, por debajo de la barrera de los 50 enteros, que separa la contracción de la expansión.

Ese indicador, que quedó lejos de los 51,3 puntos que habían pronosticado los analistas, se contrajo así después de dos meses consecutivos de expansión y se situó a su nivel más bajo desde julio de 2009.

El ISM aseguró que de los sondeos que realiza entre empresarios del sector para elaborar este índice se desprende que "la segunda mitad del año sigue mostrando una ralentización en la demanda", debido en parte a la "preocupación sobre cómo y cuándo se resolverá el problema del 'precipicio fiscal'".

Así es como se ha denominado a la combinación de subidas de impuestos para todos los estadounidenses y a los masivos recortes del gasto público que entrarán en vigor en enero de forma automática si el Congreso de EE.UU. no alcanza un acuerdo bipartidista para sanear las cuentas públicas del país.

El subíndice que mide la evolución de los nuevos pedidos bajó 3,9 puntos hasta situarse en los 50,3, en tanto que el relativo al empleo bajó otros 3,7 enteros para quedar en 48,4, con lo que también empezó a contraerse.

Destacaron además las caídas del índice que mide los inventarios (en 5 puntos hasta quedar en 45), el de los inventarios de los clientes (en 6,5 enteros, hasta los 42,5), el de los precios (en 2,5, hasta 52,5), y el de las exportaciones (en un punto, hasta 47).

Por lo contrario, avanzó el indicador referente a la producción, que sumó 1,3 puntos para situarse en 53,7, así como el relativo a los envíos de proveedores, en 0,7 unidades hasta 50,3, con lo que empezó a expandirse. EFE