Estados Unidos criticó hoy de nuevo el plan de Israel de construir 3.000 asentamientos en Cisjordania y Jerusalén Este y pidió al Gobierno israelí que revise esa decisión, por considerarla "especialmente dañina" para el proceso de paz.

El portavoz adjunto del Departamento de Estado de EE.UU., Mark Toner, reiteró la posición estadounidense después de que la oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, confirmara que su Gobierno seguirá adelante con el plan.

"Estados Unidos se opone a todo tipo de acciones unilaterales, incluida la actividad de asentamientos en Cisjordania y la construcción de viviendas en Jerusalén Este, porque complican los esfuerzos para reiniciar negociaciones directas", afirmó Toner en un comunicado.

"Esto incluye la construcción en el área E1, porque esa área es particularmente sensible y una edificación allí sería especialmente dañina para los esfuerzos de alcanzar una solución de dos estados", añadió.

La zona conocida como E1, donde está prevista la construcción, pretende unir las colonias en Jerusalén Oriental con la de Maale Adumín, lo que impediría la continuidad territorial de Cisjordania y haría inviable el establecimiento de un Estado palestino.

Israel aparcó durante años el plan E-1 debido a las fuertes presiones que ejerció el entonces presidente estadounidense George W. Bush (2001-2009), pero decidió retomarlo el viernes, después de que Palestina fuera aceptada como Estado observador en la ONU en una votación en la Asamblea General el jueves.

"Hemos dejado claro al Gobierno de Israel que ese tipo de acción es contraria a la política estadounidense", aseguró Toner. "Estados Unidos y la comunidad internacional esperan que todas las partes desempeñen un papel constructivo en los esfuerzos para lograr la paz", agregó.

"Urgimos a las partes a cesar las acciones unilaterales y a dar pasos concretos para volver a las negociaciones directas para que todos los asuntos puedan debatirse y el objetivo de dos Estados viviendo uno al lado del otro, en paz, pueda cumplirse", concluyó el portavoz.

Además de la ampliación de asentamientos, Israel anunció el domingo que confiscará 460 millones de dólares del dinero de impuestos y aranceles que recauda en nombre de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y que está obligado a transferirle según los acuerdos de paz de Oslo.