El Gobierno de EE.UU. está preocupado por la posibilidad de que el régimen de Bachar Al Asad se esté preparando para usar armas químicas en el conflicto que vive Siria, confirmaron hoy la Casa Blanca y el Departamento de Estado.

"Dado que el régimen ha perdido toda legitimidad para dirigir Siria y la oposición crece en fuerza, ha aumentado nuestra preocupación sobre las intenciones del régimen en lo que se refiere a su arsenal químico", dijo el portavoz de la Casa Blanca Jay Carney.

"Creemos que con la pérdida de poder del régimen y su fracaso a la hora de reprimir a la oposición por medios convencionales, hay una preocupación creciente sobre la posibilidad de que el régimen haga el acto desesperado de usar sus armas químicas", dijo Carney en su conferencia de prensa diaria.

Por su parte, el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Mark Toner, indicó a los periodistas que el Gobierno está "preocupado por cualquier movimiento que pueda señalar que están preparados de algún modo para usar esas armas contra su pueblo".

Ni Carney ni Toner confirmaron una información previa de la cadena CNN que señaló que los servicios de inteligencia estadounidenses han observado "señales preocupantes" en el vasto arsenal de armas químicas sirio "en los últimos días".

Un alto funcionario estadounidense que pidió el anonimato dijo a CNN que "no se trata sólo de un movimiento, sino de un potencial intento de preparar las armas químicas para su uso".

Según otro funcionario citado por la cadena, el régimen podría haber comenzado a mezclar armas químicas, "lo que les permitiría fabricar gas sarín", un gas nervioso extremadamente tóxico.

También el diario The New York Times señaló con un funcionario anónimo como fuente que la actividad que han detectado los servicios de inteligencia norteamericanos "sugiere algún tipo de preparación de las armas químicas", más allá del mero movimiento del arsenal entre los doce almacenes que se conocen en Siria.

Ninguna de las fuentes precisó en qué consisten las preparaciones o cuál sería el plan de contingencia estadounidense ante las mismas.

El pasado agosto Obama aseguró que el uso o la proliferación de armas químicas "cambiaría sus cálculos" sobre la situación en Siria y le haría replantearse su decisión de no usar la fuerza contra el régimen de Al Asad.

La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, advirtió hoy en Praga (República Checa) de que un uso del arsenal químico sirio constituiría "una línea roja para Estados Unidos", aunque no quiso adelantar los pasos específicos que se darían.

"Estamos planeando actuar si esa eventualidad se hace realidad", señaló Clinton en una rueda de prensa tras reunirse con su homólogo checo, Karel Schwarzenberg.

Preguntado por los periodistas, un alto funcionario que viaja con Clinton en su gira europea evitó confirmar los informes sobre la posible puesta a punto de las armas químicas.

"Pero pueden estar seguros de que es algo en lo que hemos estado muy centrados desde el comienzo (del conflicto sirio), al igual que nuestros aliados", indicó el funcionario, que pidió el anonimato.