Costa Rica celebró hoy los 64 años de la abolición de su ejército con actividades conmemorativas en las que participaron autoridades de Gobierno y varios excombatientes de la guerra civil de 1948, último conflicto armado del país.

En las actividades, realizadas en el Museo Nacional, antiguo cuartel militar, participaron escolares, policías, miembros de los poderes de la República y excombatientes que junto al ministro de cultura, Manuel Obregón, cantaron un corrido alusivo al fin de la guerra de 1948.

Además, la actividad, en la que también hubo actos culturales, sirvió para que el Gobierno graduara a 500 nuevos policías y para condecorar a tres oficiales.

La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, pronunció un discurso en el que destacó la importancia que significó para su país que el ya fallecido caudillo y expresidente José Figueres Ferrer prescindiera del ejército el 1 de diciembre de 1948.

El socialdemócrata Figueres Ferrer, fallecido en 1990 a los 84 años de edad, emprendió un movimiento armado en contra del Gobierno de Teodoro Picado tras no respetarse el resultado de las elecciones de 1948, lo que desató una guerra civil de 44 días que causó unos 2.000 muertos.

"La abolición del ejército marcó para los costarricenses un derrotero moral con el que estamos comprometidos, una épica civilista e incomparable que estamos obligados a cuidar", manifestó Chinchilla.

La mandataria agregó que "el orgullo de la solución pacífica de conflictos debe convertirse para los costarricenses en un modelo épico" y criticó a grupos de manifestantes y hasta diputados que han protagonizado enfrentamientos con la policía durante protestas en los últimos meses.

"Estoy convencida de que al final del día prevalecerá el espíritu costarricense constructor de consensos, que prevalecerá el diálogo por encima de posiciones extremas de fuerza", expresó Chinchilla.

La mandataria también destacó el "heroísmo" con el que trabaja "sin descanso" la Fuerza Publica para "proteger nuestra soberanía y las fronteras".

La Fuerza Pública "ha venido demostrando que se siguen sosteniendo con civismo y apego a la ley y a la Constitución, aun en las manifestaciones más virulentas y en momentos en que han sufrido clara agresión", apuntó.

En los últimos meses Chinchilla ha enfrentado manifestaciones por las más diversas razones: desde la defensa de la seguridad social, hasta el derecho de los estudiantes a fotocopiar libros y exigencias de motociclistas para que les rebajen el monto de un seguro que deben pagar anualmente para obtener el permiso de circulación.

Estas tres protestas derivaron en bloqueos de carreteras y enfrentamientos entre los manifestantes con la policía y ciudadanos que reclamaban que les estaban coartando su libertad de tránsito.