La presencia del centrocampista inglés David Beckham en su asiento cercano a la pista del Staples Center para ver el partido de baloncesto que disputaron el equipo local de Los Ángeles Lakers y los Magic de Orlando hizo que se convirtiese en la atracción de la noche y que los aficionados le dedicasen una gran ovación.

El motivo, que el sábado con el equipo local del Galaxy de Los Ángeles logró por segundo año consecutivo el título de campeones de la Copa MLS de la Liga Profesional de Fútbol de Estados Unidos, al ganar 3-1 al Dynamo de Houston, en lo que fue además su último partido después de seis temporadas con la franquicia angelina.

Beckham evitó una vez más hablar de su futuro, después de haber ganado 40 millones de dólares en las seis temporadas que estuvo con el Galaxy, pero si confirmó que mantendrá su residencia en Los Ángeles, donde tiene previsto pasar algunos periodos de tiempo con su familia.