Argentina rechazó hoy la queja presentada por el Reino Unido por supuestas acciones de acoso a buques con actividades vinculadas con las Malvinas y el otorgamiento de licencias de pesca en aguas cercanas al archipiélago bajo dominación británica y cuya soberanía reclama el país suramericano.

La embajadora argentina en Londres, Alicia Castro, expresó este rechazo al ser convocada por el director general de Defensa e Inteligencia del Ministerio de Exteriores británico, Robert Hannigan, informó hoy en un comunicado la Cancillería argentina.

De acuerdo con la nota oficial, Hannigan comunicó a Castro el malestar del Gobierno británico por las licencias que Argentina otorga para la pesca del calamar en cercanías de las Malvinas, en un área que el país suramericano considera como zona económica exclusiva.

Según Castro, la razón de esta queja "es que el Reino Unido prefiere pescar nuestro calamar en las aguas que rodean a las Islas Malvinas, apropiándose de nuestros recursos; del mismo modo que pretenden apropiarse de los hidrocarburos mediante su exploración y explotación ilegal".

Asimismo, el funcionario británico se quejó "de supuestos hostigamientos por parte de naves argentinas a cruceros turísticos que van a las Islas Malvinas, lo que fue desmentido por la representación diplomática", señala el comunicado.

La Cancillería argentina dijo que "preocupa que el Gobierno británico desconozca la declaración formulada el lunes pasado ante la Organización Marítima Internacional (OMI)", donde Castro "demostró" que "Argentina no incurre en violación alguna de sus compromisos internacionales en el marco de la Convención de Derecho del Mar y de la normativa de la OMI".

La embajadora argentina reiteró que las legislaciones aludidas por el Reino Unido que regulan la navegación de cabotaje entre el territorio continental argentino y las Malvinas tienen por objeto "proteger los recursos naturales bajo su soberanía y jurisdicción y rechazar las ilegítimas actividades de exploración y explotación de hidrocarburos desarrolladas en la plataforma continental argentina".

En este marco, Castro reiteró "la disposición argentina al diálogo para reanudar las negociaciones a fin de encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía" de las islas Malvinas.

El conflicto entre Argentina y Reino Unido por las Malvinas, en las que viven 3.000 personas y que están situadas a 300 millas náuticas de territorio argentino, desencadenó una guerra en 1982 tras el desembarco en el archipiélago de tropas argentinas, que finalmente fueron derrotadas por los británicos.