Italia elige hoy entre el secretario general del Partido Demócrata (PD), Pier Luigi Bersani, y el alcalde de Florencia, Matteo Renzi, el candidato del centroizquierda a la Presidencia del Gobierno en las elecciones generales que se celebrarán en 2013.

Desde las 08.00 horas (07.00 GMT) unos 9.000 centros electorales de toda Italia permanecen abiertos al voto en la segunda vuelta de las primarias del centroizquierda, en las que se espera también una gran afluencia después de los más de tres millones de participantes del primer turno, hace exactamente una semana.

Bersani, de 61 años, y Renzi, de 37, escenifican el último acto de unas primarias en las que han sido protagonistas de una disputada contienda entre quien es representante de la vieja guardia, el secretario del partido, y quien pretende liderar la renovación generacional de la política italiana desde las filas del PD.

El secretario del Partido Demócrata, formación que cuenta con una mayor intención de voto de cara a los comicios de 2013, parte como favorito (los sondeos le dan hasta 10 puntos de ventaja), pero Renzi no tira la toalla y apela a una sorpresa de última hora que permita dar la vuelta también a los resultados obtenidos en el primer turno.

Entonces, Bersani, de tradición comunista y con una amplia experiencia de Gobierno, quedó como favorito, con el 44,9 por ciento de los votos, aunque lejos de rebasar el 50 por ciento que le habría permitido proclamarse directamente candidato a suceder al tecnócrata Mario Monti al frente del Ejecutivo italiano.

Por detrás del secretario del PD quedaron Renzi, con un 35,5 por ciento de los sufragios, seguido, con un 15,6 por ciento, del presidente de la región de Apulia, Nichi Vendola, líder del partido Izquierda Ecología Libertad (SEL) y quien se ha decantado por Bersani en esta segunda vuelta.

Sabedor de que los votantes de Vendola pueden apoyar en masa a Bersani, Renzi ha reclamado en los últimos días que se admitan las más de 100.000 nuevas solicitudes de acceso al voto que se han registrado esta semana, convencido de que una mayor movilización le favorece en esta segunda vuelta, en la que los centros electorales permanecerán abiertos hasta las 20.00 horas (19.00 GMT).

Pero finalmente ayer la comisión electoral aceptó solo 7.094 nuevos electores, y lo más llamativo es el caso de Florencia, de cuya capital es alcalde Renzi y donde solo se aceptaron 10 de las 12.000 nuevas solicitudes de registro a las primarias.

Tanto Renzi como Bersani enterraron este sábado el hacha de guerra después de una semana en la que la tensión entre ambos había ido en aumento con motivo de las normas de las elecciones primarias.

Bersani, Vendola, Puppato y Tabacci denunciaron que Renzi había incumplido las normas al pagar por varios anuncios en los que promovía el voto en distintos periódicos y Renzi dio la batalla con el hecho de que se debía abrir el registro a los nuevos votantes que así lo solicitaran.

El alcalde de Florencia publicó ayer un mensaje en la red social Twitter en el que invitaba a Bersani a sentarse a tomar un café para aliviar la tensión, a lo que el secretario de su partido respondió con un "y también una comida cuando se dé la ocasión", y añadió que todos en el PD formaban "un gran equipo".