El secretario del Tesoro, Timothy Geithner, afirmó hoy que si los republicanos no aceptan una subida de impuestos para las rentas más altas "no habrá acuerdo" para evitar el temido "precipicio fiscal".

"No habrá acuerdo si los impuestos de los ricos no suben", subrayó Geithner en una entrevista en el programa "State of the Union" de la CNN.

"Si (los republicanos) van a querer forzar subir los impuestos en virtualmente todos los estadounidenses porque no desean dejar que los impuestos suban para un 2 % de los estadounidenses, entonces, ése será la opción que escojan", indicó el secretario del Tesoro, quien ya ha anunciado que dejará su cargo cuando concluya el primer mandato de Obama el 20 de enero.

Por ello, agregó, "la pelota ahora está en el campo de los republicanos", quienes deben presentar ahora su plan alternativo.

Geithner, quien lidera el equipo encargado por el presidente Barack Obama para negociar un acuerdo con los republicanos, visitó esta semana el Congreso para reunirse con representantes republicanos y demócratas y ofrecer una primera propuesta.

Este plan incluye un aumento de 1,6 billones de dólares en ingresos por subida de impuestos durante la próxima década, con un plan de inversiones y estímulo de unos 50.000 millones de dólares y la reforma parcial de los programas de seguridad social.

No obstante, esta propuesta presidencial fue inmediatamente rechazada por los republicanos al considerarla "poco seria" y el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, que encabeza las negociaciones por parte de los republicanos, lo calificó hoy de "sin sentido".

"Creo que es un buen plan y es una buena base para desarrollar estas conversaciones", insistió Geithner por su parte.

De no alcanzarse un acuerdo antes de que concluya el mes de diciembre, entrarían en vigor en enero una abrupta combinación de recortes de gasto público y subida de impuestos conocida como "precipicio fiscal", de entorno a 500.000 millones de dólares.

Pese a que las posiciones de ambas partes aún parecen distanciadas, Geithner señaló que "estamos lejos, pero nos estamos acercando".

En el centro del desacuerdo figura la subida de impuestos para los hogares con ingresos superiores a los 250.000 dólares anuales marcada por el presidente Obama como condición fundamental para cualquier tipo de acuerdo.

Por último, Geithner mostró un cauto optimismo.

"Creo que vamos a alcanzar un acuerdo porque hay demasiadas cosas en juego, no solo para la economía de EE.UU. sino para la economía mundial", afirmó.

Los economistas han alertado que de aplicarse este "precipicio fiscal" se pondría en riesgo la recuperación económica de EE.UU. y la economía volvería a la recesión en 2013.