Ferran Adrià ha cambiado la "adrenalina" de elBulli por la que le genera trabajar en multitud de proyectos, como elBulliFoundation o la Bullipedia. Por ello asegura en una entrevista con Efe que no echa "nada de menos" del que fue considerado el mejor restaurante del mundo varios años.

"Aunque no se entienda, yo estoy cocinando ahora, yo estoy en elBulli. La adrenalina del día a día de un restaurante ahora me la da otra cosa", explica. Actividades como presentar hoy en Harvard la Bullipedia, desentrañar el ADN de la cocina, poner en marcha elBulliFoundation, o colaborar con una súperproducción de Hollywood sobre el restaurante.

Desde hace nueve meses trabaja en "el ADN de la cocina, el mapa del archivo creativo de la Bullipedia", y espera presentarlo la próxima primavera. Se trata de dar respuesta al problema de que "se habla muy mal en el mundo culinario", implicando a Universidades y escuelas de cocina de todo el mundo.

"Hay cosas tan increíbles que das por supuestas que al planteártelas dices: ¡ostras! Por ejemplo, ¿qué es un producto culinario y qué es un ingrediente?, ¿qué es cocinar y qué es cocción? ¿unos boquerones en vinagre están cocidos? Se trata de revertir la gran confusión que hay en el mundo de la cocina", detalla.

Se ha buscado el consenso de expertos de todos los países para responder a estas cuestiones. "Un producto culinario es un producto que se utiliza para cocinar; un ingrediente es un producto que se pesa y se mide y está mentalmente o escrito en una receta; cocinar es una acción que solo hace el ser humano; un boquerón en vinagre es un producto elaborado con un procesado en líquido".

También está pendiente de la selección, entre 30.000 propuestas recopiladas por la escuela de negocios IESE, del proyecto que regirá los dos primeros años de elBulliFoundation, así como de las obras de su sede, que comenzarán en febrero de 2012 para que este centro de creatividad pueda abrir sus puertas el 30 de junio de 2014, tres años después del cierre del restaurante.

Con el diseño arquitectónico de Enric Ruiz Geli, el sueño de Adriá se materializará en el mismo lugar donde estaba elBulli, aunque tendrá 600 metros cuadrados más y tres edificios nuevos dedicados principalmente a la creación y a la innovación gastronómicas.

Al tratarse de una fundación, quien fue nombrado en 2010 el cocinero más influyente de la década también está dedicado a la captación de fondos. Una de las iniciativas más interesantes, especialmente para sus admiradores y los amantes del vino, es la subasta de la bodega del restaurante el próximo abril en Hong Kong y en Nueva York.

Adrià, que asistirá a las dos subastas, dice que no se ha calculado cuánto se podría recaudar porque "esto no se ha hecho nunca, no hay referentes, es como subastar una piedra de Marte".

Para los mitómanos o los bodegueros se han preparado entre mil y 1.200 botellas firmadas por el chef y su socio, Juli Soler, con el sello de elBulliFoundation.

"Y no es para ganar dinero, es una forma de donar a la fundación. ¿Cuánto estarías dispuesto a pagar para que tú, un amigo o un familiar que sea un loco del mundo del vino y un fan de elBulli tenga una botella de un vino que tiene un precio en el mercado de unos 250 euros?", se pregunta. Pues se sabrá el 3 y el 26 de abril de 2013.

Además, está a la espera de que "Hollywood anuncie oficialmente la película sobre elBulli". Con el productor Jeff Kleeman y el guionista David Wilson, el filme narrará la vida de cuatro aprendices del restaurante, se filmará en sus instalaciones y en el reparto habrá actores y cocineros reales. En la piel de Adrià se pondrá un intérprete cuyo nombre aún no se ha desvelado.

Con una inversión de "40 millones de dólares" (unos 30 millones de euros), está basada en el libro "Los aprendices del hechicero" (Planeta), en el que Lisa Abend recoge las experiencias de algunos de los cientos de jóvenes cocineros que se han formado bajo su batuta.

También se ocupa de la Fundación Alicia -centro de investigación que promueve la buena alimentación-, de exposiciones, cursos, charlas, la aplicación para tabletas "Adrià en casa" o la futura de un curso básico de cocina "para animar a la gente a ser la abuela moderna en la cocina y fomentar hábitos saludables". Proyectos que le produzcan adrenalina, tanto o más que elBulli, no le faltan.