El ministro británico de Economía, George Osborne, ha admitido que la reducción del déficit del Reino Unido, estimado en un 8,2 por ciento del PIB, puede llevar más tiempo del esperado y ha pedido a la gente "coraje" para afrontar la crisis.

Con motivo de la divulgación el día 5 de las líneas maestras del próximo presupuesto, en su discurso de otoño en la Cámara de los Comunes, el titular de Economía dijo hoy al dominical británico "The Sun on Sunday" que las medidas para recortar el déficit deben continuar, pero llevarán a un "futuro mejor" para el país.

El Reino Unido sufre los efectos de la crisis de la eurozona y tiene uno de los déficit más altos de Europa, estimado en un 8,2 % del Producto Interno Bruto (PIB), con una deuda neta que supera el billón de libras (unos 1,23 billones de euros).

"El camino que hay por delante puede ser más largo de lo que pensábamos pero lleva a un futuro mejor. Tengamos el coraje de mantenernos en el camino", afirmó Osborne, que desde octubre de 2010 aplica un duro programa de austeridad con el objetivo de equilibrar las cuentas públicas hacia el 2015.

En su opinión, desviarse de este programa sería un error puesto que hundiría al país en una deuda aún más profunda y llevaría a un incremento de los tipos de interés, que actualmente se sitúan en el nivel histórico del 0,5 por ciento.

"Estamos todos en esto. Todo el mundo tiene que hacer una contribución para hacer frente a las deudas, desde los más ricos de nuestra sociedad hasta los que viven de subsidios", afirmó.

Los medios británicos conjeturan con la posibilidad de que Osborne decida modificar la desgravación fiscal sobre las pensiones de los ciudadanos con los ingresos más altos.

El discurso del ministro es muy esperado ante la crisis por la que atraviesa el Reino Unido, que, pese a todo, ha conseguido salir de la recesión en la que estaba sumido en el tercer trimestre del año tras acumular tres trimestres consecutivos de contracción económica.

El Producto Interior Bruto (PIB) creció el 1 % en el tercer trimestre del año, según las últimas cifras oficiales.

El Reino Unido tuvo contracciones del 0,3 % y del 0,4 % en los dos primeros trimestres de 2012, sumados a una caída de otro 0,4 % en el último trimestre de 2011.