Chile superó sus expectativas iniciales respecto a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) de este año, a la que acudió como invitado de honor tras haber estado por primera vez en 1999, dijo hoy a Efe el comisario de la delegación de Chile Beltrán Mena.

"El balance no puede ser más que bueno, de buenas impresiones y anécdotas. Ha sido extraordinario, más de lo que esperamos", dijo a el funcionario de Chile, país que ha participado activamente estos días como protagonista de la que está considerada la feria del libro más importante de América y en lengua española.

Mena destacó la venta de "poco más de la mitad" de los 22.000 volúmenes que fueron exhibidos en el pabellón de Chile durante los nueve días de la FIL, lo que da "un pulso" del éxito de la presencia de este país.

Esta cifra marca un récord en el número de ejemplares vendidos por el país invitado de honor en los veintiséis años de esta fiesta de los libros, agregó.

Con un pabellón diseñado a manera de una gran casa de madera de puertas abiertas, Chile mostró a los visitantes sus novedades editoriales además de ofrecer 54 charlas y mesas redondas con algunos de los 104 escritores que formaron parte de la delegación, en la que destacó Jorge Edwards, Premio Cervantes de Literatura 1999.

"Nuestro auditorio estuvo siempre lleno de charlas porque sabíamos que nuestra casa estaría vacía si no había una sala donde conversar con los amigos y fue exitoso porque estuvo llena todo el tiempo", detalló.

El chileno destacó la presencia de escritores como Edwards y de Lina Meruane, quien recibió el Premio Sor Juana Inés de la Cruz 2012 a la mejor novela escrita por una mujer, además de los conciertos de los grupos de rock Los Tres y Los Búnkers que rebasaron el aforo de 3.000 personas de la Explanada del recinto ferial.

Mena consideró que el esfuerzo económico hecho por el Gobierno de su país para traer una atractiva delegación y actividades a la FIL valió la pena, aunque esta "es una apuesta a largo plazo" para reactivar su industria editorial.

"Son inversiones a largo plazo. La industria editorial no se va a mejorar con nueve días de feria pero sí se siembran lectores, libros y contactos y hay que esperar para que comiencen a moverse las traducciones y ediciones en otros países", agregó.

Finalmente el comisario chileno se dijo confiado en que la presencia de Chile en la FIL 2012 sea una inyección de energía al mercado editorial de su país.