La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, afirmó hoy que su país tendrá en la Copa de las Confederaciones una "doble responsabilidad", la de mostrar en los estadios el "juego bonito" que caracteriza a la selección nacional y la de organizar un torneo impecable.

Rousseff pronunció un breve discurso en el acto en el que sortearán los grupos de la Copa Confederaciones, que se lleva a cabo en el centro de convenciones Anhembi de Sao Paulo.

"La primera responsabilidad es en la grama, presentando el 'jogo bonito' de los pentacampeones mundiales", dijo la mandataria, y luego agregó que la segunda misión será "vencer fuera del campo, construyendo todas la condiciones para que sea una Copa de las Confederaciones inolvidable".

La Copa de las Confederaciones se disputará del 15 al 30 de junio de 2013 en las ciudades brasileñas de Río de Janeiro, Belo Horizonte, Brasilia, Recife, Salvador y Fortaleza.

Rousseff dio su aprobación al nuevo cuerpo técnico de las selección brasileña, encabezado por lo campeones mundiales Luiz Felipe Scolari, como entrenador, y Carlos Alberto Parreira, como coordinador técnico, a quienes saludó en su discurso, en medio de un sonoro aplauso de los presentes.

La mandataria también envió su saludo a los campeones mundiales Ronaldo y Bebeto, quienes forman parte del Comité Organizador Local del Mundial de fútbol de 2014, del que Brasil también será anfitrión.

"Vamos a mostrar en junio de 2013 que Brasil tiene todas las condiciones de hacer la Copa de 2014", dijo la presidenta quien dijo estar segura "de que nos preparamos bien para realizar un extraordinario espectáculo deportivo".

Según Rousseff, Brasil hará del Mundial de 2014 "la más alegre y organizada competición de todos los tiempos".