Los presidentes de Honduras, El Salvador y Nicaragua se reunirán el próximo martes en Managua para tratar sobre la protección y explotación de recursos en el Golfo de Fonseca (Pacífico), que comparten los tres países, informó hoy una fuente oficial en Tegucigalpa.

Un portavoz de la Casa Presidencial dijo que el presidente hondureño, Porfirio Lobo, ha confirmado su asistencia a la reunión en Managua con sus homólogos de Nicaragua (Daniel Ortega) y El Salvador (Mauricio Funes).

Agregó que la cita de un día será para tratar "temas de interés común para los tres países en el Golfo de Fonseca", en el que faenan centenares de pescadores artesanales salvadoreños, hondureños y nicaragüenses.

Esta es la tercera ocasión en que se fija una fecha para este encuentro (28 y 30 de noviembre fueron las anteriores), que ha sido pospuesto por problemas en la agenda de los gobernantes, que retomaron el asunto en la cita que sostuvieron el pasado 30 de marzo en San Salvador.

En la reunión de Managua Lobo presentará un mapa orientado a "lograr consensos en materia de proyección de espacios oceánicos de los tres Estados ribereños en el océano Pacífico", según un comunicado de la Cancillería hondureña.

Los "principios equitativos propuestos para lograr un resultado positivo" que presentará Honduras se refieren, como punto de partida, en la línea de cierre o bocana del Golfo de Fonseca, que "cada Estado tendrá un sector de soberanía exclusiva de tres millas náuticas de longitud".

Las medidas de Nicaragua serían medidas a partir de Punta Cosigüina; El Salvador, desde Punta Amapala y Honduras "a partir del centro de la línea de cierre, una milla y media, medidas hacia Punta Cosigüina por una parte, y una milla y media, medidas hacia Punta Amapala, por la otra", añade el comunicado.

La longitud de la línea de cierre no atribuida a las partes, sería dividida entre los ribereños como fruto de negociación en función de la proporcionalidad de las costas al interior del Golfo, subraya la nota oficial hondureña.

Indica además que "la proyección del mar territorial de cada Estado ribereño seguirá la dirección general de las costas de Centroamérica".

"La determinación de la orientación y alcance de la zona económica exclusiva y plataforma continental de cada Estado será objeto de negociación entre las partes en el plazo de un año", indicó la Cancillería hondureña.

Sobre el desarrollo integral del Golfo de Fonseca, Honduras ha reiterado que se debe gestionar la cooperación internacional, en particular de las Naciones Unidas y de Estados amigos.

La ayuda sería para "establecer un régimen de protección del medio ambiente, de agilización del transporte marítimo internacional y de seguridad para todos sus habitantes, bajo el esquema de una autoridad trinacional que tome en cuenta los intereses de los Estados, de sus pobladores y también de la comunidad internacional".

En lo que respecta a la relación bilateral con El Salvador, Honduras ha reiterado "la conveniencia de delimitar la Bahía de la Unión al interior del Golfo en aplicación del criterio de la equidistancia por tratarse de costas opuestas".

Honduras solicitó en octubre pasado a las Naciones Unidas que interceda para que El Salvador agilice la delimitación que tiene pendiente en la frontera marítima, enmarcada en la sentencia de 1992 de la Corte Internacional de Justicia, que resolvió un centenario contencioso limítrofe y migratorio entre ambos países.

El Salvador pretende extender sus límites hasta la pequeña isla de Conejo, en la que Honduras ejerce soberanía.