El Gobierno libanés sigue el caso de los libaneses presuntamente muertos ayer en Siria, cuyo número exacto se desconoce, afirmó hoy el ministro del Interior, Maruan Charbel, en declaraciones a la prensa.

"Estamos tratando de obtener informaciones, lo disponible hasta ahora es que algunos libaneses fueron asesinados, otros secuestrados y otros lograron huir", dijo Charbel, quien agregó que por el momento las autoridades libanesas no pueden "determinar el número exacto de los que murieron".

Ayer, medios de comunicación locales aseguraron que al menos 20 libaneses fueron ejecutados por las fuerzas del presidente sirio, Bachar al Asad, tras caer en una emboscada cuando se dirigían a Tel Kalak, una localidad siria a unos cinco kilómetros de la frontera con el Líbano.

Charbel señaló que, según las informaciones en su poder, tres personas pueden haber sido asesinadas en la emboscada, dos secuestradas y otras cuatro habrían desaparecido.

"Aún no está claro lo sucedido y necesitamos al menos 24 horas para saberlo", subrayó el ministro, que instó a sus compatriotas a "no implicarse en la crisis siria".

Desde el comienzo de la revuelta en Siria, los incidentes en la frontera se han intensificado con secuestros, impacto de proyectiles e incursiones militares en el Líbano por parte del Ejército sirio.

Siria acusa a "grupos terroristas" de organizar desde el Líbano ataques contra sus tropas y de enviar armas a los insurgentes.

Las autoridades libanesas han reiterado en varias ocasiones que mantienen una política neutral y de alejamiento respecto a lo que sucede en Siria.