Miles de personas se manifestaron hoy en Ammán para pedir la dimisión del Gobierno del primer ministro jordano, Abdalá Ensur, por la subida de los precios de los carburantes a principios de este mes y para pedir reformas políticas "genuinas".

Las fuerzas de seguridad intensificaron las medidas desde primera hora de la mañana y cerraron varias calles del centro de la capital en el barrio de Yabal al Husein, según pudo constatar Efe.

La protesta, bautizada como "El levantamiento popular", fue organizada por el Frente Nacional por la Reforma, dirigido por el ex primer ministro Ahmad Obeidat e integrado por varios partidos opositores.

Una manifestación progubernamental, que en principio estaba programada para hoy en la misma zona, fue cancelada para evitar tensiones con los opositores.

Durante la protesta de la oposición, se cantaron lemas como "Vete Ensur, o de lo contrario el pueblo protagonizará un levantamiento", "El pueblo quiere reformar el régimen" y "Pan, libertad y justicia social".

Varios grupos populares y de jóvenes decidieron no unirse a la manifestación de hoy en protesta por unas palabras de Obeidat ayer que aseguró que los objetivos de la marcha de este viernes no van más allá de la reforma del régimen.

Algunas de esas organizaciones habían pedido en las últimas semanas el derrocamiento de la monarquía en Jordania.

Pese a estas ausencias, la manifestación se desarrolló tras el rezo musulmán del viernes, que fue conducido al aire libre por el imán Salem Falahat, dirigente de los Hermanos Musulmanes, que insistió en solicitar reformas políticas y que se luche contra la corrupción.

"El pueblo permanecerá en la calle hasta que se cumplan los objetivos de libertad, igualdad y reformas genuinas y vuelva a ser la fuente de poder", dijo Falahat.

Los participantes en la protesta distribuyeron panfletos con los nombres de unos noventa activistas detenidos en las manifestaciones de las últimas dos semanas contra la subida de los precios de los combustibles, decidida por el Ejecutivo el pasado día 13.

En un discurso ante los manifestantes, Obeidat hizo hincapié en la necesidad de que los lemas de las protestas no vayan más allá del objetivo de reformar el régimen.

Y pidió al Gobierno que revoque su decisión de subir los precios de los carburantes, al tiempo que se reafirmó en su determinación a boicotear las elecciones del próximo 23 de enero.

"La ley electoral carece de legitimidad popular porque ha dividido a los jordanos entre la oposición y la lealtad. Insistimos en que se celebren comicios justos, que produzcan un Parlamento fuerte que represente de verdad al pueblo", indicó.