Damià S. Bonmatí

La tasa de natalidad en EEUU marcó en 2011 un mínimo histórico por la crisis económica, que redujo un 14 % los nacimientos entre la población inmigrante entre 2007 y 2010.

"La recesión es la única razón para explicar este cambio", destacó a Efe D'Vera Cohn, autora del informe del Pew Research Center publicado este jueves y que dibuja esta caída de la fertilidad en la primera economía mundial.

Nunca desde 1920, cuando empezaron los recuentos, la tasa de natalidad en Estados Unidos había sido tan baja. En 2011 se situó en 63,2 nacimientos por cada 1.000 mujeres, la mitad que en los tiempos del "baby boom", cuando marcó el récord de 122,7 por cada 1.000.

Y del mismo modo que los tiempos del "baby boom" eran los del progreso económico de los sesenta y la luz después de la posguerra, el mínimo histórico de 2011 se corresponde con la mayor recesión en Estados Unidos de los últimos setenta años.

Entre las mujeres nacidas en EE.UU., la tasa de natalidad retrocedió un 6 %, pero el gran retroceso lo dibujaron las mujeres de la comunidad inmigrante, uno de los grupos más afectados por la crisis.

"Tanto nuestra investigación como otros datos al respecto demuestran que en las recesiones suele bajar la fertilidad y especialmente los colectivos más afectados son los que más desalentados están para tener hijos", argumentó Cohn.

El retroceso de la natalidad entre la población inmigrante entre 2007 y 2010 es más agudo que la media: la tasa de natalidad entre mujeres nacidas en el extranjero cayó un 14 %.

Y se redujo un 23 % entre las madres originarias de México, la principal nacionalidad entre las inmigrantes y que representan el 63 % del total de la población hispana del país.

Es más, entre 2005 y 2010, las mexicanas inmigrantes de primera generación redujeron en más de 100.000 los nacimientos, pero las nacidas en el país mantuvieron casi estable la natalidad.

"Los niveles de natalidad bajaron de una forma más marcada entre las hispanas", insiste la autora del informe, que recuerda que, con el inicio de la recesión en 2008, las tasas de fertilidad menguaron con más fuerza en los estados más golpeados por la inestabilidad.

En las últimas dos décadas, las hispanas crecieron mucho en población, pero pasaron de una tasa de natalidad de 136,9 por cada 1.000 mujeres a una de 96,3 actualmente, la mayor de las caídas por grupos de población.

Las inmigrantes, eso sí, se mantienen como el grupo de población más fértil, como lo hicieron durante las últimas dos décadas.

El 23 % de las madres nacieron en el extranjero, pero representan sólo el 13 % del total de la población, agregó el estudio. Son las mujeres que más dan a luz.

En la práctica, de los 4 millones de nacimientos en 2010 en Estados Unidos, 3,1 millones fueron de madres nacidas en territorio nacional y el resto son inmigrantes. De ellas el 56 % fueron latinas.

La autora también ve "muy interesantes las diferencias de edades", que rompen algunos prejuicios.

Las nacidas en EE.UU. registran niveles más elevados de casos de madres adolescentes y las inmigrantes se encuentran por encima de la media entre la maternidad con más de 35 años.

En suma, de cada 100 bebés estadounidenses de 2010, 54 eran blancos, 24 latinos, 15 negros y 6 hispanos, pero seguirá cambiando.

El pasado mayo, por primera vez en la historia de Estados Unidos, la mayoría de la población menor de un año vivía en familias pertenecientes a minorías, según reveló la Oficina del Censo.

Damià S. Bonmatí