El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, aseguró hoy que la depuración de la Policía de su país se continuará pese a que una sala de la Corte Suprema declaró este miércoles inconstitucional las pruebas de confianza a las que son sometidos los agentes de la institución.

"La depuración (de la Policía) va, aún con la oposición de la Corte Suprema de Justicia (CSJ)", dijo Lobo en un comunicado de la Casa Presidencial distribuido poco después de viajar a México.

De los cinco magistrados de la Sala de lo Constitucional, cuatro votaron en contra de las pruebas de confianza, mientras que uno lo hizo a favor, por lo que el caso deberá ser resuelto por el pleno del Poder Judicial de Honduras a más tardar en diez días, contados a partir del miércoles pasado.

La Corte Suprema es "muy insensible" y sería "injusto" que ratificara la declaración de inconstitucionalidad de las pruebas de confianza, cuestionó Lobo, quien subrayó que, sea cual sea el fallo, la depuración de la Policía "siempre se hará".

Ante el fallo judicial, el gobernante indicó que pareciera que la "Corte jugara en contra del país", ya que todo lo que hace el Ejecutivo y Legislativo lo "tira hacia atrás".

El 17 de octubre pasado, el Poder Judicial de Honduras declaró inconstitucional la creación de las Regiones Especiales de Desarrollo (RED), conocidas como ciudades modelo, que Lobo promovía para generar empleo y riqueza.

El gobernante reveló que le ha solicitado tiempo al presidente del Poder Judicial, Jorge Rivera, para crear "nuevos mecanismos" para que la Ley Especial de Depuración de la Policía, que venció el domingo pasado, después de seis meses de vigencia, no afecte los "derechos y garantías" de los agentes y oficiales de la institución.

Lobo envió este martes al Parlamento un proyecto para extender por seis meses más la Ley Especial para depurar la Policía Nacional; sin embargo, los diputados aún no han discutido el documento.

El presidente del Parlamento hondureño, Juan Hernández, dijo este miércoles que ante el fallo de la sala del Supremo se le debe consultar al pueblo a través de un plebiscito y un referéndum qué medidas se deben tomar para depurar la Policía.

"Hay que someter el tema a una consulta vía plebiscito y referéndum", afirmó Hernández.

Esa ley, aprobada el 24 de mayo pasado, dio potestad al director de la Policía, Juan Carlos Bonilla, y al ministro de Seguridad, Pompeyo Bonilla, a practicar pruebas de confianza a los 14.000 policías del país, muchos de ellos vinculados a actos criminales, que si no las aprueban, son despedidos.

Hasta ahora, la Dirección de Investigación y Evaluación de la Carrera Policial (DIECP) ha evaluado a 1.200 policías, de los que 230 reprobaron las pruebas de confianza.

La Policía de Honduras está en proceso de depuración desde noviembre de 2011 por la implicación de agentes y oficiales en varios delitos, incluidos crímenes, narcotráfico y robo de vehículos, entre otros.