La escritora mexicana Laura Esquivel dijo hoy que ante la crisis económica y social en país y el mundo, la sociedad organizada será siempre "una esperanza" para salir adelante.

"Ante la muerte, ante la corrupción y los problemas en el país, siempre vamos a quedar nosotros como los portadores de la esperanza", afirmó la autora de la novela "Como agua para chocolate" (1989).

En conferencia de prensa, Esquivel (Ciudad de México, 1950) afirmó que sostener y creer en cualquier utopía "se vale" mientras se trate de darle esperanza a la gente, que está "desencantada" de un sistema económico que decide por ellos.

Criticó a las instituciones mundiales de carácter económico "que rigen el destino de millones de seres humanos" y que "deciden quién debe ser pobre y quién no".

Tras seis años sin una publicación, la autora visita la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, occidente de México, para presentar su nuevo libro, "Escribiendo la nueva historia o cómo dejar de ser víctima en doce sesiones", que calificó de "manual de dramaturgia personal".

Con una narrativa similar a "El libro de las emociones" (2000), el texto propone un ejercicio para que los lectores "retomen su poder de decisión" elaborando el guión de su propia vida.

La autora aseguró que no le molesta que ubiquen este libro en la categoría de la superación personal, pues propone una "nueva manera de relacionarse con el mundo" desde la experiencia personal y espiritual.

Esquivel participó en el movimiento surgido en 2006 a raíz de las disputadas elecciones presidenciales de 2006, en las que el candidato Andrés Manuel López Obrador se dijo víctima de un fraude, experiencia que, afirmó la escritora, fue fundamental para la creación de su nuevo libro.

"Sentía que tenía que hacer algo por rescatar a mi país y que tenía que dejar todo lo que estaba haciendo", explicó la novelista, quien desarrolló talleres literarios y culturales para niños y jóvenes que sirvieron de base para su nueva publicación.

Esquivel descartó la posibilidad de escribir una nueva novela, pues asegura que lo más importante por ahora es continuar su labor con los talleres con los que espera "contribuir un poco" a que la gente identifique sus emociones.