La Bolsa de Tokio cerró hoy la semana en su máximo en más de siete meses, impulsada por el debilitamiento del yen frente al dólar y el euro, con los que se cambió en Tokio en la banda media de los 82 y los 107 yenes, respectivamente.

El selectivo Nikkei subió 45,13 puntos, un 0,48 por ciento, y quedó en 9.446,01 unidades, mientras que el segundo indicador, el Topix, que agrupa a los valores de la primera sección, ganó 2,02 puntos, un 0,26 por ciento, hasta los 781,46 enteros.

De los 33 sectores que forman el parqué tokiota, los de maquinaria de precisión, transporte marítimo y fabricantes de electrónica cosecharon las mayores ganancias, mientras que los de minería y metalúrgico fueron los únicos en retroceder.

A pesar de terminar en positivo, en la primera sección 933 valores perdieron terreno, frente a 605 que cerraron con ganancias y 149 que no sufrieron variaciones.

El volumen de negociación fue de 2.385 millones de acciones, por encima de los 1.814,13 millones del jueves.

El mercado se mostró indiferente sobre los indicadores económicos publicados por el Gobierno nipón antes de la apertura de la Bolsa, a pesar de que la producción industrial en octubre experimentó un sorprendente incremento del 1,8 por ciento interanual y cortó la racha de cuatro meses de retroceso.

Además, el Ejecutivo anunció el dato del desempleo, que se mantuvo en el 4,2 por ciento interanual por tercer mes consecutivo, y el índice de precios al consumo, que también permaneció invariable después de haber encadenado cinco meses consecutivos de deflación.

"No hay razón para vender si el yen continúa así", afirmó Tsuyoshi Nomaguchi, analista de Daiwa Securities, a la agencia Kyodo, antes de pronosticar que el parqué de Tokio "seguirá firme" al menos hasta las elecciones del 16 de diciembre en Japón.

La depreciación del yen impulsó a los exportadores nipones, con fuertes subidas como las de Nikon, que ganó un 4,5 por ciento, o Canon, que se apreció un 1,2 por ciento.

Mitsubishi Heavy Industries subió un 3 por ciento y Hitachi se disparó un 4,2 por ciento, después de que ayer ambas compañías anunciaran un plan para integrar sus sistemas de operaciones energéticas.

El operador de telefonía Softbank perdió un 2,8 por ciento, castigada por la recogida de beneficios tras sus recientes ganancias.