El ministro de Industria, Turismo y Comercio de Japón, Yukio Edano, aplaudió hoy en Tokio el visto bueno dado por la Unión Europea para abrir negociaciones para la firma de un tratado de libre comercio (TLC) bilateral con el país asiático.

"Nos gustaría aprovechar la oportunidad que nos brinda este pacto para profundizar las relaciones económicas de Japón con el mercado de la Unión Europea (UE) y promover el crecimiento económico de Japón", dijo Edano, en declaraciones recogidas por la agencia Kyodo.

Por su parte, Akio Toyoda, presidente de la multinacional Toyota Motor y de la Asociación Japonesa de Fabricantes de Automóviles, también publicó hoy un comunicado en el que aplaudió la decisión de Bruselas.

"El acuerdo impulsará el comercio, la inversión y la cooperación industrial entre Japón y Europa y conducirá a un mayor desarrollo de la industria automovilística por ambas partes", explicó en el documento.

Los ministros de Comercio de los veintisiete miembros de la UE dieron ayer su consentimiento en Bruselas para que próximamente la Comisión Europea (CE) comience las negociaciones en su nombre.

Hasta ahora, varios estados miembros se habían mostrado reticentes a avanzar hacia un acuerdo de libre cambio con Tokio debido a ciertas barreras comerciales que mantiene el país asiático y por el posible impacto en algunos sectores industriales europeos.

En concreto, lo que más preocupaba a los estados miembros eran los obstáculos comerciales que impone Japón en sectores clave como el del automóvil, y el mantenimiento de barreras no arancelarias que suelen tomar la forma de ventajas reguladoras para las empresas locales.

Japón es el séptimo mayor socio comercial de la UE, mientras que el bloque europeo es el tercero del país asiático.

En 2011, Japón y los Veintisiete intercambiaron mercancías por un valor aproximado de 14 billones de yenes (130.671 millones de euros), según datos del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio japonés.

Japón exportó bienes por valor de 7,6 billones de yenes (70.934 millones de euros) e importó 6,4 billones de yenes (59.735 millones de euros) en productos de la UE.

El volumen total de intercambio se redujo un 32,7 por ciento con respecto a 2010 debido principalmente a la crisis de deuda en la zona del euro.