El tesoro de la fragata "Nuestra Señora de las Mercedes", extraído del fondo del mar por la empresa cazatesoros Odyssey y recuperado, tras una ardua batalla legal, por el Estado español, será custodiado en el Museo Nacional de Arqueología Subacuática (ARQUA) de Cartagena, en el sureste de España.

El anuncio lo efectuó hoy en la sede de la Secretaría de Estado de Cultura el director general de Bellas Artes y Bienes Culturales, Jesús Prieto, en una rueda de prensa para informar del Plan de Actuación de los bienes culturales de la fragata, en la que confirmó que el cargamento estará en el ARQUA "antes de final de año".

"Es el sitio lógico", señaló Prieto, quien destacó que ese museo es centro "de referencia" en España en la protección y restauración del patrimonio subacuático y subrayó que, incluso, "pudiera parecer que se hubiera creado, en su día, para albergar este cargamento".

No obstante, en la rueda de prensa, en la que se pudieron contemplar algunos de los restos arqueológicos recuperados.

El recuento realizado por la Comisión técnica creada para la catalogación y gestión de la carga permitió conocer que la misma cuenta con un peso total de 14,5 toneladas y está integrada aproximadamente por un total de 574.553 monedas, de las cuales 212 serían de oro, 309.396 de plata y el resto -unas 265.157- son concreciones (monedas apelmazadas) de metal plata.

No obstante, el subdirector general de Museos Estatales, Enrique Varela, aseguró que "nunca jamás se sabrá exactamente el número de monedas extraído", ante la imposibilidad de separar los numerosos bloques de monedas apelmazadas "por su valor arqueológico".

Se trata de piezas que pertenecen al sistema monetario español de la época de los Borbones (Carlos III y Carlos IV), emitidas entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, con el año 1804, fecha del hundimiento, como fecha más reciente.

Fueron acuñadas en los virreinatos americanos, en las Reales Casas de Moneda de Lima, Potosí, Popayán y Santiago de Chile, pero las más abundantes son las de Carlos IV, acuñadas en 1803 en la ceca de Lima.

La mayor parte de ellas son reales de a ocho de plata, mientras que el lote de oro se compone de piezas con valor de ocho escudos.

El director del Museo Nacional de Arqueología Subacuática de Cartagena, Xavier Nieto, presente en el acto, expresó su "satisfacción" por el "reto profesional" que supone gestionar "semejante cargamento", algo que ninguna institución ha tenido la oportunidad "de hacer nunca", y se congratuló de que este patrimonio recuperado tras una larga batalla legal en Estados Unidos se ponga a disposición "de la sociedad y de la humanidad".

Para Nieto, el cargamento de un galeón como el "Nuestra Señora de las Mercedes" supone "un documento histórico de primer orden", y resaltó su "enorme interés científico".

El ARQUA, como centro de referencia nacional e internacional en la protección del patrimonio subacuático, dispone, según el Ministerio, de la infraestructura material y técnica precisa y del personal especializado para efectuar su estudio, documentación, conservación, restauración y difusión.

No obstante, aunque el grueso de los bienes se trasladará a Cartagena, las monedas que ya estaban restauradas -5.138- están en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid para su estudio y catalogación científica, al disponer este centro de los mejores especialistas en numismática.

El cargamento ha sido catalogado como BIC -Bien de Interés Cultural- por lo que el mismo, en el que además de monedas hay tabaqueras, poleas, gemelos o botoneras, "no se puede disgregar ni comercializar" y adquiere la condición de "inalienable e imprescriptible".

La primera presentación de la carga será en ARQUA, desde dónde partirá "mediante préstamos o concesiones" temporales a otras ciudades que demanden su presencia con el ánimo de concienciar a los ciudadanos contra el expolio, apartado en el que también se tendrá en cuenta a otros lugares de Latinoamérica.

Así, Elisa de Cabo, subdirectora general de Protección de Patrimonio Histórico, señaló que se mantienen contactos con algunos países, como México, pionero en la protección del patrimonio subacuático, y precisó que a las autoridades españolas no le interesa "el valor económico" del cargamento de "La Mercedes", sino su valor cultural y patrimonial, "único tanto por la cantidad como por el contenido excepcional" del mismo.