El Senado de Estados Unidos aprobó hoy, con 94 votos a favor y ninguno en contra, una medida añadida que amplía las sanciones económicas contra Irán en los sectores de energía y transporte marítimo por su programa nuclear.

La propuesta todavía debe ser aprobada por la Cámara de Representantes antes de que vaya al presidente Barack Obama para su promulgación.

La propuesta incluye sanciones económicas que afectarán el sector de energía, los puertos, la navegación y los astilleros iraníes, en un nuevo esfuerzo de Estados Unidos por obligar a Irán a que detenga su programa nuclear.

Es la tercera vez en un año que los legisladores estadounidenses intentan afectar las fuentes de recursos financieros que, según ellos creen, contribuyen a un programa que puede dar a Irán la posesión de armas nucleares.

Esta vez la iniciativa la patrocinaron el demócrata Bob Menéndez, de Nueva Jersey, y el republicano Mark Kirk, de Illinois, quienes buscan que se penalice la venta a Irán de materias primas como aluminio, acero y grafito, que son importantes en las actividades de los astilleros y la energía nuclear.

La medida permitiría, asimismo, que el Gobierno de Estados Unidos imponga sanciones a la venta o transferencia de materiales preciosos, en un intento por impedir que Teherán siga eludiendo las sanciones financieras internacionales mediante el cobro en oro de sus exportaciones de hidrocarburos.

Irán asegura que su programa nuclear tiene fines civiles y energéticos, algo que Estados Unidos pone en duda y por lo que conseguido reunir una gran coalición de aliados internacionales para imponer sanciones comerciales y financieras que impidan que Teherán siga enriqueciendo uranio.