El presidente de Ecuador, Rafael Correa, afirmó hoy que la creación de una ciudadanía común es una meta en la que "Suramérica, en este caso sí, debe aprender de Europa".

Correa, que participó en la VI Cumbre presidencial de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), celebrada en Lima, declaró a la estatal TV Perú que los europeos "se mataron en la Segunda Guerra Mundial" y en otros conflictos, "pero ahora son prácticamente una patria".

Defendió, en ese sentido, el proyecto de establecer la ciudadanía suramericana que alientan los países miembros de la Unasur.

"Hay que conseguir la libre movilidad de ciudadanos y trabajadores por cualquier país suramericano, como ya ocurre con los integrantes de la Comunidad Andina, pero todavía hay sectores reaccionarios que nos quieren devolver al pasado", advirtió.

El presidente ecuatoriano se mostró, además, a favor de la recomposición de la Organización de Estados Americanos (OEA) bajo la premisa de rebajar la influencia de los estados anglosajones y tener en cuenta a los que han firmado el pacto de San José sobre los derechos humanos.

"Los que dan cátedra nunca se comprometen a nada y, en cambio, nosotros los suramericanos lo firmamos todo. Es incomprensible que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos esté en Washington bajo la financiación de Estados Unidos", indicó en alusión al asilo político dado por Ecuador al fundador de Wikileaks, Julian Assange.

Correa aseguró que no está arrepentido de esa decisión porque con ello no ha traicionado sus principios, sino que ha respetado sus "profundos valores democráticos y de derechos humanos".

Indicó que, en su momento, "había sospechas fundadas de que (Assange) fuera extraditado a un tercer país y no se respetara su proceso".

Criticó, además, a la justicia sueca por exigirle que se someta en su territorio al interrogatorio por un presunto delito sexual cuando "la propia legislación sueca permite realizarlo mediante videoconferencia, que se podría hacer desde la embajada de Ecuador en Londres".

Correa aprovechó para reafirmarse como un defensor de la libertad de prensa y matizó que lo que no tolera es "la mediocridad, la mala fe y la mentira, que desvirtúan la libertad de expresión".

"Los mayores enemigos de la libertad de prensa no somos los políticos malvados y perversos sino los malos periodistas en función del lucro, el chantaje y la extorsión", dijo.

En ese aspecto se congratuló que ya no sean estos periodistas "ni los banqueros ni los países hegemónicos y burgueses los que dominan a Ecuador", y adelantó que de ser reelegido "profundizará en la revolución para continuar el camino y la dirección correcta".

Correa también apoyó la decisión de mantener el veto a Paraguay en la Unasur al menos hasta sus próximas elecciones, al argumentar que el organismo "debe ser firme y no tolerar el oportunismo y el golpismo revestido de legalidad" porque en realidad "destrozó la legitimidad de la democracia paraguaya".

El presidente ecuatoriano consideró, además, "perfectamente pertinente" el deseo de su homólogo colombiano, Juan Manuel Santos, de negociar ahora con Nicaragua los límites marítimos entre ambos países tras el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, que benefició a la soberanía marítima nicaragüense.

Asimismo confió en una buena conclusión del litigio por límites marítimos que mantienen en el mismo tribunal Perú y Chile y opinó que "es correcto para América Latina buscar instancias internacionales si los dos países se comprometen a aceptar fallo por duro que sea".