El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, viajará "pronto" a Jordania y Turquía para conocer de primera mano el drama de los campamentos de refugiados sirios, que se espera que asciendan a 700.000 en los próximos meses.

Así lo adelantó hoy el propio secretario general en una comparecencia ante la Asamblea General en la que advirtió que la crisis en Siria ha alcanzado unos niveles de "violencia y brutalidad" que calificó de "atroces".

Uno de los portavoz de la ONU, Farhan Haq, confirmó después ante la prensa que el diplomático surcoreano visitará la zona "a final de semana" en un intento por lograr que se preste mayor atención a las necesidades humanitarias de los refugiados sirios.

Ban acudirá a un campamento en Jordania y a otro en Turquía y se reunirá con autoridades jornadas en Aman y con el presidente turco, Abdullah Gül, el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, y su ministro de Exteriores, Ahmet Davutoglu, en Ankara, según Haq.

El secretario general dijo ante la Asamblea General que el número de refugiados ascenderá a 700.000 en los próximos meses y mencionó informes que hablan de 40.000 muertos desde que comenzó la crisis en marzo de 2011, aunque aclaró que la ONU "no puede verificarlo".

Ban condenó las "masacres diarias" de civiles, pidió el fin de la violencia y que los responsables sean llevados ante la justicia, y advertió que con la llegada del invierno, unos cuatro millones de hombres, mujeres y niños necesitarán ayuda antes de fin de año.

En la misma reunión de la Asamblea General, el representante especial para Siria de la ONU y la Liga Árabe, el argelino Lajdar Brahimi, reiteró que la única opción en la que deben trabajar las partes para resolver la crisis es "un proceso político negociado".

En todo caso, advirtió que "no hay confianza" entre las fuerzas del régimen de Bachar al Asad y los rebeldes opositores y puso dudo que los gobiernos regionales puedan desarrollar un plan de paz viable "en un futuro cercano".

Brahimi añadió que el comunicado final acordado por el Grupo de Acción sobre Siria en Ginebra en junio pasado incluye "los pilares" para un proceso de paz y pidió que sean traducidos en una resolución del Consejo de Seguridad.

"Solo podremos tener éxito si las partes dan los pasos que hacen falta y si hay una respuesta unitaria de la comunidad internacional, en especial del Consejo de Seguridad", advirtió, por su parte, el secretario general.

El mediador internacional ya había pedido este jueves al máximo órgano de decisión de la ONU que actúe ante la falta de voluntad de las partes para frenar el conflicto porque, según dijo, "desafortunadamente" no están dispuestas "a una solución interna".

Un día antes, el secretario general condenó un nuevo atentado a las afueras de Damasco en el que murieron más de una treintena de personas y exigió el fin de la espiral de violencia que permita una solución política a la crisis.

La violencia se ha recrudecido en Siria en los últimos días en medio de la parálisis de los esfuerzos mediadores, que no han logrado poner fin a un conflicto que comenzó en marzo de 2011 y que ha derivado en una guerra civil.