Al menos 20 libaneses murieron hoy a manos de las fuerzas del régimen de Damasco en la localidad siria de Tel Kalaj, cerca de la frontera con el Líbano, informaron medios de comunicación de este país.

Las circunstancias en las que murieron aún son confusas: la cadena de televisión MTV apuntó que las víctimas perecieron en una emboscada tendida por los leales al presidente Bachar al Asad, mientras que la emisora La Voz del Líbano sostiene que fueron ejecutados.

El opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Londres, había señalado con anterioridad que se había perdido el contacto con treinta rebeldes que cayeron en una emboscada de los efectivos gubernamentales en la zona de Tel Sarin, próxima a Tel Kalaj, aunque no mencionó la nacionalidad de los insurgentes.

Según los medios libaneses, la mayor parte de los fallecidos eran de la ciudad septentrional de Trípoli.

Tras conocerse la noticia, se escucharon disparos en esa población entre los barrios rivales de Bab el Tebbaneh, de mayoría suní, y Yabal Mohsen, con predominio alauí (chií), secta a la que pertenece la familia del presidente sirio.

El ejército libanés reforzó sus patrullas para evitar que la tensión degenere en choques.

Los incidentes en la frontera sirio-libanesa se han intensificado en los últimos meses, en los que se han producido secuestros, caída de proyectiles e incursiones militares.

Siria acusa a "grupos terroristas" de organizar desde el Líbano ataques contra sus tropas y de enviar armas a los insurgentes.