Representantes de los 22 países miembros del Fondo Indígena, creado en 1992, iniciaron hoy en Guatemala su X Asamblea, en la que debatirán sobre sus derechos y las políticas que respondan a sus necesidades.

El encuentro fue inaugurado por el presidente guatemalteco, Otto Pérez Molina, quien aseguró que su Gobierno trabaja por el respeto de las diversas culturas, contra el racismo y la discriminación de los pueblos indígenas

Pérez Molina dijo que América Latina es una región multicultural, multilingüe y pluriétnica, con civilizaciones tan definidas como los aztecas y los mayas, que han tenido y siguen teniendo un impacto importante en toda la región.

En Guatemala, destacó el mandatario, el 50 % de sus 15 millones de habitantes es maya, y "no podemos negar esta realidad"

Manifestó que el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe, o Fondo Indígena, surgió para abordar la situación de estas comunidades y con el fin de reconocer el aporte que dan al desarrollo de la humanidad.

Durante la X Asamblea, que culminará mañana, los representantes indígenas van a discutir asuntos internos y estrategias para la protección y defensa de sus derechos frente a las amenazas globales, dijo el ministro guatemalteco de Cultura, Carlos Batzín.

En la reunión participan delegados de Argentina, Bélgica, Belice, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, Uruguay y Venezuela.

También de organizaciones indígenas de países no miembros del Foro Indígena como Surinam, Guayana, Canadá y Estados Unidos, además de República Dominicana, Alemania y Francia.

El Fondo Indígena fue creado durante la II Cumbre Iberoamericana celebrada en Madrid en 1992 y tiene su sede central en Bolivia.

Es el único organismo multilateral de cooperación internacional especializado en la promoción del autodesarrollo y el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas.