La Unión Europea (UE) prorrogó hoy por tres meses sus sanciones a Siria, en lugar de los doce meses habituales, dejando así la puerta abierta a volver a discutir pronto la posibilidad de suministrar material logístico a la oposición.

La decisión, ya pactada de antemano, fue adoptada en un punto sin debate por los ministros europeos de Comercio, reunidos en Bruselas.

La prórroga de las sanciones afecta a toda una serie de medidas, entre las que destaca el embargo de armas que la UE tiene impuesto sobre el país.

La decisión de extender el régimen sólo por tres meses responde, según fuentes diplomáticas, a las peticiones de varios países, especialmente Francia, para estudiar la opción de ofrecer apoyo logístico a los rebeldes, a priori con equipamiento "no letal".

En las últimas semanas y tras la creación de una nueva plataforma de la oposición, París había planteado la posibilidad de levantar parcialmente el embargo de armas europeo para facilitar equipos a los contrarios al presidente sirio, Bachar al Asad.

La idea, sin embargo, fue acogida con escepticismo por otros Estados miembros y ni tan siquiera se llegó a discutir en el encuentro que la pasada semana mantuvieron en Bruselas los ministros de Exteriores del bloque.

Cualquier decisión en este ámbito necesita de la unanimidad de los Veintisiete, por lo que fuentes comunitarias ya han advertido de que es poco probable un levantamiento del embargo.

La renovación de las sanciones por sólo tres meses, en todo caso, obligará a los Gobiernos a discutir la situación en un futuro cercano.

El actual paquete de sanciones está en vigor hasta el 30 de noviembre e incluye multitud de medidas aprobadas desde el inicio del conflicto en el país.

Además de un embargo de armas, las sanciones europeas contemplan castigos financieros, comerciales y medidas directas contra responsables del régimen y sus apoyos.