Los líderes republicanos del Congreso de EE.UU. deben reconocer la necesidad de un aumento de impuestos para los más ricos del país porque es uno de los obstáculos para evitar el "precipicio fiscal", afirmó hoy la Casa Blanca.

Durante una rueda de prensa, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, dejó en claro que el asunto sobre la subida de impuestos para el dos por ciento de los más ricos del país no es negociable.

Carney dijo que el mandatario Barack Obama habló anoche por teléfono, por unos 28 minutos, con el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, para intentar impulsar las negociaciones sobre el "precipicio fiscal".

Según Carney, el mandatario tiene previsto volver a hablar con Boehner, pero no precisó fecha.

Boehner indicó esta mañana que no existe un "progreso sustancial" en las negociaciones.

Carney calificó de "irresponsable" la idea de Boehner de condicionar una eventual subida del techo de la deuda nacional el próximo año a los recortes en el gasto público.

"Fue profundamente irresponsable en el verano de 2011, y sería profundamente irresponsable tomar ese derrotero de nuevo", afirmó Carney, al reiterar que Obama vetará cualquier ley que prorrogue los recortes tributarios para quienes ganen ingresos superiores a los 250.000 dólares.

No obstante, dijo que la Administración Obama permanece "optimista" de que el Congreso logrará un acuerdo para evitar el "precipicio fiscal", que comprende una subida de impuestos para la clase media y recortes masivos al gasto público.

Los recortes tributarios fueron instituidos en 2001 y 2003 durante la presidencia de George W. Bush pero vencen el próximo 31 de diciembre.

El Gobierno de Obama, con la ayuda de sindicatos y grupos empresariales, se ha embarcado en una campaña de presión para que el Congreso prorrogue los recortes de impuestos para la clase media.

El vicepresidente Joseph Biden visitó esta mañana un nuevo centro de la cadena de tiendas minoristas Costco en la capital estadounidense, donde nuevamente destacó la urgencia de prorrogar esos recortes.

Imágenes de televisión mostraban cómo Biden, que es miembro de Costco, llevaba un carrito repleto de productos, en plena época de compras navideñas.

Por otra parte, Carney evitó especular sobre el almuerzo postelectoral de hoy entre Obama y su rival en la contienda electoral, el republicano Mitt Romney.

En ese sentido, se negó a comentar sobre si hay o no planes de ofrecerle un cargo a Romney.

El portavoz indicó que la residencia oficial planea divulgar una fotografía del encuentro y que emitirá un comunicado con detalles sobre la conversación.

"El presidente quería tener un almuerzo privado", afirmó Carney.