La Asamblea General de la ONU votó el jueves a favor de reconocer el Estado palestino por una abrumadora mayoría, lo cual representa un victoria largamente buscada para los palestinos, pero una embarazosa derrota diplomática para Estados Unidos.

La resolución que aumenta el estatus de los palestinos al de Estado observador no miembro en las Naciones Unidas fue aprobada por el organismo mundial de 193 miembros con 138 votos a favor, nueve en contra y 41 abstenciones.

Tras la votación, rápidamente se desplegó una bandera palestina en el recinto de la Asamblea General, atrás de la delegación palestina.

La independencia real, sin embargo, sigue siendo un sueño elusivo hasta que los palestinos negocien un acuerdo de paz con los israelíes, quienes advirtieron que la acción de la Asamblea General sólo retrasaría una solución duradera. Israel aún controla Cisjordania, el este de Jerusalén y el acceso a Gaza, y acusó a los palestinos de eludir las negociaciones para mejorar su estatus en la ONU.

Estados Unidos criticó de inmediato la histórica votación. "La desafortunada y contraproducente resolución de hoy coloca más obstáculos en el sendero de la paz", dijo Susan Rice, embajadora estadounidense ante el organismo internacional.

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu calificó el discurso del presidente palestino Mahmoud Abbas ante la Asamblea General — dirigido poco antes de la votación — como "difamatorio y venenoso", y agregó que estaba "lleno de propaganda embustera" contra Israel.

Abbas había dicho a la Asamblea General: "Se está solicitando hoy el certificado de nacimiento de Palestina". Abbas señaló que la votación era la última oportunidad de salvar la solución de dos Estados.

Después de la votación, Netanyahu dijo que la medida de la ONU violó acuerdos previos entre Israel y los palestinos y que Israel actuaría en consecuencia, aunque no dio detalles sobre las acciones que podrían tomar.