La jueza militar Denise Lind aceptó hoy a trámite la petición de la defensa para que el soldado Bradley Manning se declare culpable de siete de los veintidós cargos de los que le acusa el Gobierno de EE.UU. por la filtración de documentos clasificados a WikiLeaks.

Esa decisión significa que la petición del abogado defensor, David Coombs, será discutida más adelante en otra serie de audiencias previas al juicio, fijado para el 4 de febrero.

Según un documento que leyó durante la tercera audiencia de la serie de vistas que se celebran esta semana en Fort Meade (Maryland), por las ofensas que Manning admite, éste podría ser condenado a un total máximo de 16 años de prisión.

La fiscalía ha acusado a Manning de 22 cargos bajo la sospecha de que fue la fuente que entregó a WikiLeaks miles de documentos sobre la guerra de Irak y Afganistán y cables diplomáticos clasificados, el más grave de los cuales es el de ayudar al enemigo, por el que podría ser condenado a cadena perpetua.

Bajo la propuesta, Manning admitiría haber guardado y enviado intencionadamente información clasificada.

Mientras tanto, en las audiencias de esta semana, el abogado defensor de Manning quiere demostrar que su cliente fue tratado injustamente en la primera etapa de su detención en la prisión de Quantico (Virginia) para tratar de rebajar su condena en caso de que sea encontrado culpable.

Se espera que durante esta sesión testifiquen el coronel del Ejército Ricky Malone, psiquiatra del hospital militar Walter Reed, y la coronel Dawn Hilton, comandante del Centro Penitenciario Regional Conjunto en Fort Leavenworth (Kansas), adonde fue trasladado posteriormente.

Tras la intervención de estos dos testigos, la defensa puede llamar a testificar al soldado Bradley Manning o ceder el turno a los testigos que ha convocado la fiscalía y esperar hasta el final de las audiencias, que concluirán este domingo, para que el acusado hable.