El régimen sirio fue el único Gobierno del mundo que ha usado minas antipersonales en el 2012, según el último informe de la Campaña Internacional para la Prohibición de Minas (ICBL), ganadora del Premio Nobel de la Paz en 1997 por promover el tratado que prohibió el uso de las minas terrestres.

Según este estudio, publicado hoy, sólo el Gobierno de Bachar al Asad utilizó en su lucha contra la oposición insurrecta minas antipersonales, cuando en 2011, además del régimen sirio, también emplearon este tipo de explosivos Israel, Libia y Birmania.

No obstante, en septiembre del 2012 se recogieron alegaciones no confirmadas de que los gobiernos de Sudán y Yemen estarían usando minas antipersonales.

Asimismo, se constató el uso de minas antipersonales en 2012 por grupos armados no estatales en seis países: Afganistán, Colombia, Birmania, Pakistán, Tailandia y Yemen.

Esa utilización provocó que sólo el año pasado se contabilizaran 4.246 nuevas víctimas por explosión de minas, una media de 12 víctimas diarias.

A pesar del elevado número de heridos en 2011, la cifra representa un tercio de las registradas en 2001 -32 víctimas diarias-, puntualiza el informe.

Algunos de los países que han hecho más progresos son Afganistán, Camboya y Colombia, mientras que se destaca un retroceso en Libia, Pakistán, Siria, Sudán, y Sudán del Sur.

Los últimos países en sumarse a la Convención sobre la Prohibición de Minas Antipersonal, o Convención de Ottawa, han sido Finlandia, Sudán del Sur y Somalia, por lo que se completa la universalización en toda el África Subsahariana.

Este tratando internacional cuyo nombre formal es Convención sobre la prohibición del empleo, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonales y sobre su destrucción, ha sido ratificado por 16 países.

No obstante, aún siguen si adherirse Estados clave como China, Cuba, Estados Unidos, India, Israel, Marruecos, Rusia y Singapur.