El millonario ruso Alexander Lebedev, dueño del diario británico "The Independent", busca un socio inversor con el que capear sus crecientes pérdidas, informan hoy los medios en el Reino Unido.

Lebedev tomó esta decisión forzado por los pronósticos para los próximos dos años, que auguran nuevas pérdidas para "The Independent", según relató él mismo al diario británico "The Times".

"No estamos vendiendo, pero buscamos a alguien que se una a nosotros", afirmó Ledebev después de semanas de especulaciones sobre el futuro de sus cabeceras.

El magnate ruso adquirió las cabeceras progresistas "The Independent" y "The Independent on Sunday" por una libra (1,20 euros) en marzo de 2010 ante la bancarrota de Independent News & Media (INM), el grupo editorial al que pertenecían.

Desde octubre de 2010 las ventas de "The Independent" han caído desde los 300.000 ejemplares diarios hasta los 80.000 actuales, y se prevé que las pérdidas alcancen los 14 millones de libras (17,2 millones de euros) el año próximo, según su rival "The Times".

"Hemos recortado las pérdidas considerablemente pero continuarán aún en los próximos dos años. Buscamos un socio minoritario pero, si no lo encontramos, seguiremos adelante", subrayó el empresario, de 52 años.

Ledebev reconoce que las circunstancias económicas y políticas en el Reino Unido -donde continúan abiertas tres causas contra medios del grupo mediático News Corporation- dificultarán la búsqueda, "porque no mucha gente está dispuesta a ser un héroe".

El empresario está pendiente de una posible condena de hasta cinco años de prisión en Rusia por dar un puñetazo durante su participación en un debate televisivo al promotor inmobiliario Sergei Polonsky, acusado de un delito de gamberrismo.

Exagente del KGB, Ledebev es conocido por su postura crítica con el Gobierno de Vladimir Putin y posee también una parte del "Novaya Gazeta", el periódico ruso más crítico con el Kremlin.

El empresario consiguió amasar su fortuna, estimada en unos 2.300 millones de euros, en el sector bancario, compañías de seguros y la aerolínea rusa Aeroflot.