Costa Rica, que votó hoy a favor de elevar el estatus de Palestina en Naciones Unidas a miembro observador, celebró la resolución de la Asamblea General y afirmó que es "un paso para reafirmar los anhelos de paz de ambos pueblos y contribuir a preservar la solución de dos estados".

Para San José, que mantiene relaciones diplomáticas tanto con Israel como con Palestina, esta decisión de la ONU "mejora las perspectivas de futuras negociaciones entre ambos Estados".

"Los actuales dirigentes de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y de Israel merecen nuestro apoyo. Ellos son legítimas alternativas al terrorismo, al extremismo y a los múltiples actores interesados en frustrar la paz", indicó la Cancillería costarricense en un comunicado.

"Costa Rica enfatizó que la paz será el fruto de las voces moderadas que aceptan la coexistencia, lado a lado, de dos estados independientes con territorios seguros, y fronteras seguras, mutuamente acordadas y reconocidas", añade la nota oficial.

Costa Rica aclaró que su voto a favor de Palestina no cambia su posición a favor del "derecho de Israel a existir libre de amenazas externas, y en especial, de la amenaza terrorista".

Pero aclaró que "igualmente Costa Rica está convencida de la existencia de un Estado palestino independiente, soberano, democrático y viable".

"Es el ferviente propósito de Costa Rica que las partes resuelvan entre sí las diferencias que han imposibilitado el derecho de ambos pueblos a vivir pacíficamente y en seguridad", subraya el comunicado.

Por esta razón, el país hizo un vehemente llamado a Israel y Palestina "para que retomen las negociaciones sobre los temas medulares del conflicto que aún subsisten, en el entendido de que esas negociaciones se harán con base en las obligaciones ya adquiridas y en los acuerdos previamente pactados entre las partes, respaldadas por el Derecho Internacional y por las decisiones del Consejo de Seguridad y de esta Asamblea General".

Para Costa Rica, su voto a favor de la incorporación de Palestina como observador de la ONU es congruente con el Plan de Partición de 1947, con el cual siempre ha estado a favor.