Afganistán produce alrededor de 5.000 toneladas de opio al año, denunció hoy Víctor Ivanov, jefe del Servicio Federal Antidroga de Rusia (SFAR).

"El nivel de producción del opio (afgano) oscila alrededor de unas 5.000 toneladas anuales, mientras que los datos sobre su venta en Rusia demuestran que en realidad se vende menos de la mitad de la cosecha anual", dijo Ivanov, citado por la agencia Interfax.

Precisó que el resto, que no se exporta, es almacenado en zonas de acceso difícil del país centroasiático y sirve como reserva para su futura venta.

"A día de hoy unos tres millones de campesinos (afganos) se dedican a esto (cultivo del opio), dado que no es rentable sembrar el trigo", explicó Ivanov.

Recordó que antes de 2001 no había granjas en Afganistán capaces de producir "cantidades industriales" de drogas.

"A partir de 2011 la superficie sembrada ha crecido desde las 115.000 hasta las 130.000 hectáreas. Eso quiere decir que el número de campesinos implicados en el cultivo de amapola y la producción de droga ha aumentado en un 20 por ciento", explicó.

Rusia ha denunciado en varias ocasiones que la producción de droga en Afganistán aumentó en más de 40 veces desde que EE.UU iniciara una guerra en ese país en 2001.

Afganistán tiene el práctico monopolio de las exportaciones mundiales de opio, la materia prima de la mayor parte de la heroína que se consume en el mundo, y sus ingresos financian hasta el 15 por ciento de las actividades de la insurgencia talibán, según la ONU.

Rusia sigue siendo el país más afectado por el consumo de heroína, con casi 1,8 millones de consumidores de esa droga procedente de Afganistán.