Cuatro años después de su último desfile de alta costura, Valentino se reivindica en Londres como uno de los grandes maestros artesanos de la moda con una retrospectiva que reúne 137 creaciones que respiran feminidad y elegancia.

"Valentino: Maestro de la Alta Costura", presentada hoy a la prensa con la asistencia del propio diseñador, de 80 años, celebra el medio siglo que ha dedicado a crear unos trajes que conquistaron a mujeres como Jackie Kennedy Onassis, Grace Kelly o Audrey Hepburn, y que son un imán en las alfombras rojas.

Todos ellos son vestidos de fiesta confeccionados a mano por las conocidas como "le ragazze", las costureras del taller de Valentino Garavani en Roma, unos trajes que se exhiben a lo largo de una pasarela de 60 metros en el museo londinense Somerset House como si de un desfile de alta costura se tratase.

Como explica Valentino, al que hoy perseguían sin descanso los "flashes", "siempre he buscado el esplendor", pero desde "la simplicidad".

"La mujer ideal de Valentino es aquella que entiende este trabajo", señaló a Efe uno de los comisarios de la exposición, Antonio Monfreda, para quien cada vestido de la muestra es simplemente "una obra de arte".

La viuda de John Fitzgerald Kennedy se volvió a casar en 1968 con Aristóteles Onassis y confió en Valentino y en la llamada "colección blanca" para su traje de novia, dominado por el encaje.

Este y otros diseños lucidos por la más recordada de las primeras damas estadounidenses están incluidos en la exposición, como un vestido satinado color verde que llevó en un viaje oficial a Camboya, parecido al que escogió la cantante Jennifer López para la ceremonia de los Óscar de 2003.

Otra de las joyas de la muestra es el traje con el que la actriz estadounidense Julia Roberts recogió su Óscar a la mejor actriz en 2001 por su papel de madre soltera en "Erin Brockovich", un diseño que ya forma parte de la memoria de las alfombras rojas.

Las estrellas de Hollywood no dudan en enfundarse en un traje de alta costura de este modisto italiano para asistir a los premios más importantes del cine, como Anne Hathaway en 2011, cuando se decidió por un alta costura color "rojo Valentino", presente también en la exhibición.

Más que el color rojo, una de las inconfundibles señas de identidad del diseñador, la nota protagonista de "Valentino: Maestro de la alta costura" es la artesanía que esconde en cada uno de sus trajes.

"Queremos llamar la atención sobre la excelente calidad de la artesanía. Valentino se inspira en la naturaleza, en la rosa y en la perfección de las flores, de tal forma que, cuando miras uno de sus vestidos con detalle, parecen de verdad", indicó Monfreda.

Una labor para la que el modisto italiano siempre contó con las metódicas manos de "le raggaze", homenajeadas en la muestra con un vídeo en el que crean con aguja e hilo increíbles formas y volúmenes en el taller de Roma.

"Valentino pudo hacer cosas que nadie más imaginó gracias al impresionante equipo de costureras que tenía y que podían hacer realidad lo que él imaginaba", afirmó el comisario.

Sobre el escenario brilla con luz propia el traje de novia de Marie-Chantal Miller en su boda con Pablo de Grecia en 1995, expuesto en solitario.

Para su confección, se necesitaron cuatro meses de trabajo y 25 costureras, que elaboraron un traje único de seda color marfil con incrustaciones de perlas, doce tipos de encaje distintos y una cola de cuatro metros y medio.

Para la prestigiosa crítica de moda del "International Herald Tribune", la británica Suzy Menkes, quien se encontraba hoy en la presentación, este diseño marcó un momento decisivo en la alta costura del siglo XX.

Una gran rosa corona otro espacio dedicado al archivo personal del modisto italiano, con fotografías, cartas, recortes de prensa e invitaciones a diversos desfiles que retratan la vida de uno de los grandes maestros de la alta costura del siglo XX.

La muestra se inaugura mañana al público y permanecerá en Londres hasta el próximo día 3 de marzo.

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Por Paula Díaz

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