Telefónica y MasterCard anunciaron hoy el lanzamiento el próximo abril de un servicio de cuentas prepago a través del teléfono celular destinado a los millones de brasileños que no tienen cuentas bancarias.

Para prestar ese servicio las empresas han creado la joint venture (sociedad de riesgo compartido) MSF, participada al 50 % por Telefónica Internacional y MasterCard internacional, que fue presentada en rueda de prensa en Sao Paulo.

El primer producto de la nueva compañía será la habilitación de cuentas prepago para clientes de Vivo, marca de Telefónica en Brasil, accesibles mediante el teléfono móvil y una tarjeta MasterCard de prepago asociada.

El objetivo es que los brasileños que carecen de una cuenta corriente dispongan de un sistema de pago electrónico para efectuar compras en tiendas, recargas telefónicas, transferencias a otros usuarios y reintegros en efectivo en cajeros, entre otros.

El servicio usará la tecnología USSD (Unstructured Suppelementary Service Data) y es compatible con todos los terminales de telefonía GSM.

El presidente de MFS, Marcos Etchegoyen, explicó que el objetivo del servicio es ofrecer una solución de pago electrónico "fácil" para los ciudadanos que todavía no han accedido a los servicios financieros.

"Nuestra empresa tiene que ser irritantemente fácil", dijo Etchegoyen, quien precisó que el producto será lanzado en abril de 2013 en cinco ciudades.

La previsión es "consolidar ese servicio" a lo largo del año que viene y ampliar la cobertura por todo el país.

Además, la compañía maneja el pronóstico de cerrar 2013 con 200.000 clientes activos que realicen una media de entre 1,8 a 2,3 transacciones mensuales.

El presidente de MasterCard en Brasil, Gilberto Caldart, dijo que el producto busca respetar "todos los objetivos de inclusión financiera" que maneja el Gobierno brasileño.

Caldart comentó que para poner en marcha el servicio los responsables del proyecto han llevado a cabo unas "inversiones importantes, sustanciales", que rehusó cuantificar.

Mientras, Antonio Carlos Valente, presidente de Telefónica Vivo, aseguró que el proyecto va en sintonía con la expansión de la clase media en Brasil y destacó que los terminales de telefonía sirven para realizar cada vez más operaciones en la rutina cotidiana.