La estrategia de combate al crimen organizado en México se gestó en una reunión celebrada en octubre de 2006 entre el entonces presidente electo, Felipe Calderón, y el mandatario de Colombia, Álvaro Uribe, declaró hoy a Efe el periodista Ernesto Núñez Albarrán.

Núñez Albarrán, editor del suplemento Enfoque, del diario Reforma, uno de los más influyentes de México, es autor del libro "Crónica de un sexenio fallido" (Grijalbo), que se presenta hoy en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) y en el que se hace un balance del mandato de Calderón, que se cierra el viernes.

En 2006, el periodista cubría la campaña del entonces candidato presidencial mexicano, quien asumió el poder el 1 de diciembre de ese año, y viajó con él a Colombia en la época de la transición del poder.

Núñez Albarrán recordó hoy que, en esa ocasión, Calderón "se sentó a dialogar muchas horas con Álvaro Uribe", una cita de la que el entonces mandatario electo salió cambiado.

"Estábamos en plena transición y creo que Calderón, es en Colombia, donde empieza a pensar en serio el tema de la guerra contra el narcotráfico, incluso empieza a hablar de 'guerra'", término que en la última fase de su mandato ya no utilizaría.

Aquel viaje y la conversación que mantuvo fue un momento clave para el actual presidente de México, que será reemplazado el sábado por Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

"Incluso empieza a hablar desde la transición de una 'guerra' que va a costar tiempo, dinero y, desgraciadamente, vidas humanas. Nos los advierte desde octubre de 2006", apuntó Núñez.

Este experto en política mexicana recuerda que en el discurso de Calderón, del conservador Partido Acción Nacional (PAN), empiezan a ser comunes las referencias a la seguridad y a la "urgencia por recobrar el Estado de Derecho" y el tema de los militares se vuelve "muy recurrente".

En su libro destaca que "en ninguna de las treinta páginas del folleto que contenía la propuesta del candidato Calderón en materia de seguridad y justicia se mencionaba la movilización de tropas para combatir el narcotráfico".

Sin embargo, hasta hoy el gobernante mantiene un importante respaldo a su estrategia de combate frontal al crimen organizado, con la que Núñez se muestra crítico.

"Algunos de quienes votaron por él podrían sentirse traicionados", pero muchos "defienden esa estrategia y dicen 'qué bueno que lo hizo'", comentó.

Sobre el libro, señaló que es un recuento detallado de los hechos y protagonistas del mandato de Calderón y de cómo "se fue convirtiendo en una historia trágica".

Los grandes perdedores, dijo, son los partidarios de Calderón, un grupo integrado hace 10 años por jóvenes "soñadores" (...), medio ilusos, por los que no se daba gran cosa al arranque".

Núñez Albarrán considera que el "calderonismo", la corriente dentro del PAN más cercana al aún presidente, "sí está muerto" porque "no hay un líder claro" en ella.

"A lo mejor me equivoco, pero en marzo hay una asamblea refundacional y a mediados de año el PAN va a renovar su Consejo Nacional. Y esa va a ser la madre de todas las batallas, en donde veremos si el 'calderonismo' sigue vivo o no", apuntó.

Entre quienes ve con más posibilidades de salvarlo está Margarita Zavala, la esposa del propio Calderón, quien en los últimos meses ha sonado como una figura que podría ser importante para reconstruir el PAN.

"Veamos al tiempo si Zavala retoma ese liderazgo de Calderón (...) Creo que es la apuesta de Felipe, él lo ha dicho en los últimos meses, pero no veo las condiciones tan fáciles", concluyó.