La actividad de las fabricas se ha desacelerado se ha contraído en la mayor parte de Estados Unidos debido a la posibilidad de una crisis fiscal a fin de año, indicó hoy el "libro beige" de la Reserva Federal (Fed, banco central).

El documento, una colección de informes presentados por los doce bancos que conforman el sistema de la Reserva Federal, señala que no se esperaba este debilitamiento del sector fabril.

Desde que EE.UU. salió de su recesión más profunda y prolongada en julio de 2009, el sector manufacturero ha estado al frente de la reactivación, que ha continuado sin pausas pero a un ritmo demasiado lento como para hacer mella sustancial en el desempleo.

"La actividad económica se ha expandido a un ritmo mesurado en semanas recientes en los doce distritos", indicó el informe, añadiendo que el deterioro de las condiciones en Nueva York está vinculado al impacto del ciclón "Sandy".

"Entre otros factores clave, el gasto de los consumidores creció a un ritmo moderado en la mayoría de los distritos en tanto que la manufactura se debilitó", continuó el informe.

A menos que el reelegido presidente Barack Obama y el Congreso -donde los republicanos tienen mayoría en la cámara baja- lleguen a un compromiso, a finales de este año expirarán automáticamente reducciones de impuestos que han estado vigentes por una década y extensiones del subsidio por desempleo para unos 5 millones de personas.

Al mismo tiempo empezarán a aplicarse, aunque de manera gradual, recortes en los gastos del Gobierno federal que afectarán tanto a los gastos militares como a los fondos de programas de asistencia social, educación y salud.

La amenaza de tal "precipicio fiscal" tiene un amplio impacto: los consumidores, cuyo gasto representa casi el 70 por ciento de la actividad económica de EE.UU., se han mostrado cautelosos en el comienzo de la temporada de compras de fin de año.

Muchos empresarios han postergado la inversión en equipos, producción y contratación de trabajadores.

El ciclón "Sandy", que afectó a la actividad económica en una franja desde Delaware a Connecticut, pasando por Nueva Jersey y Nueva York, abrió la puerta a otro resultado: un incremento de las ventas de materiales para la reconstrucción.

"Las ventas de vehículos automotores variaron por distritos: Cleveland y San Francisco indicaron fuertes ventas; las ventas de vehículos nuevos y usados en el distrito de San Francisco estuvieron muy por encima de las del año anterior", agregó.

Pero las ventas de vehículos disminuyeron en el distrito de Filadelfia y las de vehículos nuevos cayeron en los distritos de Chicago y Dallas.

En términos generales, ha continuado mejorando el mercado de las casas unifamiliares en la mayoría de los distritos, con la excepción de los de Boston y Filadelfia, mientras que en los mercados de bienes raíces de Nueva York los resultados fueron ambiguos.

La mayoría de los distritos, indicó el "libro beige", registró mejoras en la contratación de trabajadores, excepto el distrito de Richmond que indicó que la situación allí es peor que en el informe anterior "citando ejemplos de algunos fabricantes renuentes a contratar empleados a largo plazo".