El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, pidió hoy al Congreso de su país aprobar "de urgencia nacional" la Ley de Desarrollo Rural Integral, la cual ha enfrentado a las organizaciones campesinas e indígenas que apoyan la iniciativa, con las poderosas cámaras empresariales que la rechazan.

Por medio de un mensaje divulgado en los medios de comunicación locales, el mandatario dijo que la Ley de Desarrollo Rural, que discute el Congreso desde hace más de diez años, "es la base sobre la cual podremos levantar la economía campesina y asegurar la reducción sostenida de la pobreza en el campo".

El mandatario advirtió que la ley "de ninguna manera atenta contra la propiedad privada", como lo aseguran los empresarios, sino que por el contrario, dará "certeza jurídica" a todos los productores agrícolas del país.

"Reitero mi apoyo a la aprobación urgente de la Ley de Desarrollo Rural Integral y le solicito a la bancada (bloque) oficial que la respalde porque aprobar esta ley significa un paso adelante para garantizar una Guatemala justa, digna e incluyente", subrayó Pérez Molina.

La Cámara del Agro de Guatemala (Camagro), que aglutina a los hacendados más poderosos y conservadores del país, interpuso este miércoles ante la Corte de Constitucionalidad un amparo en contra del presidente del Parlamento, Gudy Rivera, para que se abstenga de promover la aprobación de la ley.

El abogado Stuardo Ralón, asesor de la Camagro, dijo a los periodistas que el Congreso no puede ni debe aprobar esa normativa debido a que la misma ha sufrido modificaciones en más del 30 % de su contenido respecto al proyecto original, por lo que debe ser enviada a una comisión de trabajo para que emita nuevo dictamen.

Los empresarios se oponen a la aprobación de la Ley de Desarrollo Rural Integral, porque consideran que la misma pretende impulsar una "reforma agraria velada" al darle prioridad a las familias campesinas en la producción agrícola para combatir el hambre y la desnutrición que afecta a más del 52 % de los guatemaltecos.

Mientras tanto, cientos de campesinos e indígenas permanecen desde el martes en las afueras del Congreso para presionar a los diputados a que este día aprueben la ley "de urgencia nacional", es decir en una sola lectura y no en tres como lo establece la norma general y advierten que permanecerán en ese lugar el tiempo que sea necesario.

La Coordinara Nacional Indígena y Campesina (Conic), una de las principales organizaciones de labriegos del país, advirtió en un comunicado que si el Parlamento no aprueba la ley, convocará a un "levantamiento nacional".

"De no aprobarse (la ley) llamamos a preparar un levantamiento nacional y depurar este Congreso para que legisle a favor de los más necesitados", indicó la Conic.

La Ley de Desarrollo Rural Integral busca garantizar el derecho a la seguridad alimentaria y el acceso democrático a la tierra, así como desarrollar la economía de los campesinos que viven en condiciones de extrema pobreza y que carecen de recursos para subsistir.