La comisaria europea de Acción por el Clima, Connie Hedegaard, afirmó hoy que espera un acuerdo "realista y ambicioso" de la Cumbre de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático que se celebra en Doha, y destacó la necesidad de "no escuchar" a los países que "defienden una marcha atrás".

La Unión Europea tratará de lograr avances hacia la adopción de un acuerdo global en 2015 que entraría en vigor en 2020, tal como se pactó el año pasado en la cumbre de Durban (Sudáfrica), así como convencer a sus socios internacionales de que se comprometan en un segundo periodo del Protocolo de Kioto.

Los Veintisiete persiguen que la segunda fase de este acuerdo internacional para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero comience a funcionar a principios de 2013 con una vigencia de ocho años, hasta 2020, de modo que se cree un puente hasta la entrada en vigor del perseguido acuerdo global sobre el cambio climático de carácter vinculante.

"Espero que cuando abandonemos Doha hayamos cruzado el puente y estamos en el otro lado. Este puente tiene que ser construido por la UE y todos los que han trabajado en este sentido", dijo Hedegard al presentar la posición de la UE en rueda de prensa.

"Europa esta lista para una aplicación directa de la segunda fase de Kioto", según Hedegaard, quien destacó especialmente la importancia de que "el período de compromiso acabe cuando empiece el nuevo régimen".

Señaló que "no espera un acuerdo muy espectacular", aunque añadió que "eso no significa que no sea un acuerdo importante".

"No podremos perder mucho tiempo a partir de 2017", advirtió Hedegaard en alusión a las negociaciones para un nuevo acuerdo global para 2020, y añadió que "Europa y el mundo tienen un gran reto a corto plazo".

La comisaria afirmó que en Doha "no se puede perder mucho tiempo escuchando a quienes quieren dar marcha atrás", e hizo un llamamiento a todos los países -y en especial a las grandes potencias mundiales- para lograr un resultado "realista y ambicioso".

Hedegaard también rechazó la posición defendida por Polonia y varios países del este de Europa, que se niegan a renunciar a los derechos de emisión sobrantes del primer periodo del protocolo de Kioto, en contra de la opinión del resto de sus socios comunitarios, entre ellos, España.

"Europa quiere una solución ambiciosa de integridad medioambiental", dijo la comisaria, que recalcó su oposición a la transmisión de los derechos de emisión sobrantes, con vistas a cumplir los objetivos fijados por la UE.

Hedegaard añadió que no ve posible cerrar en Doha la cifra concreta que aportarán los Veintisiete en concepto de ayuda para los países más desfavorecidos en el marco de Fondo Verde para el Clima, que pretende proporcionar 100.000 millones de euros a estos países a partir de 2020.

"Europa sabe que vamos a tener que ser parte de financiación", dijo Hedegaard, quien confió en que la previsible falta de acuerdo concreto en Doha "no interrumpa" las conversaciones.