La Comisión Europea (CE) aprobó hoy los planes de reestructuración de los cuatro bancos españoles BFA-Bankia, NCG Banco, Catalunya Banc y Banco de Valencia, al considerar que "se atienen a las normas sobre ayudas estatales de la Unión Europea" (UE).

La profunda reestructuración realizada por BFA-Bankia, NCG Banco y Catalunya Banc "les permitirá ser viables a largo plazo sin un apoyo continuado del Estado", señaló la CE en un comunicado, en el que también indica que como la vuelta a la viabilidad del Banco de Valencia no podrá lograrse por separado, "dejará de existir como entidad independiente, se venderá y se integrará en CaixaBank".

Las cuatro entidades nacionalizadas recibirán 36.965 millones de euros en ayudas europeas, de los que casi la mitad, 17.960 millones, serán absorbidos por Bankia, informó el vicepresidente de la CE y comisario de la Competencia, Joaquín Almunia.

Precisó que de esa cantidad 5.425 millones de euros están destinados a Novagalicia, mientras que 9.080 millones serán para CatalunyaCaixa y otros 4.500 millones para el Banco de Valencia.

"Recuperar un sector financiero cada vez más sano para financiar la economía real es una condición indispensable para la recuperación económica en España", subrayó Almunia.

El comisario europeo dijo que con esta aprobación "se completa una etapa importante en la aplicación del Memorándo de Entendimiento entre los países de la zona euro y España", alcanzado en julio pasado.

Almunia subrayó que el objetivo de la CE "es restablecer la viabilidad de los bancos que reciben ayudas para que puedan operar sin el apoyo público en el futuro".

"Queremos asegurarnos también de que los bancos no utilizan más de lo necesario el dinero de los contribuyentes para reestructurar y no vuelven a prácticas insostenibles", afirmó.

El Ejecutivo comunitario precisó que Bankia, Novagalicia y CatalunyaCaixa tendrán que reducir antes de 2017 su balance en más del 60 % a cambio de recibir ayuda europea para su saneamiento.

Asimismo señaló que esos bancos "centrarán su modelo empresarial en préstamos al por menor y préstamos a las PYME en sus principales regiones históricas".

Igualmente la CE señaló que esas entidades "abandonarán las líneas de créditos a favor de promociones inmobiliarias y limitarán su presencia en el mercado al por mayor".

Los comisarios afirmaron que así se contribuirá "a reforzar su capital y sus niveles de liquidez y reducir su dependencia de la financiación en el mercado mayorista y del Banco Central".

En cuanto a la transferencia de activos por los bancos a la sociedad de gestión de activos de la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) "reducirá aún más" el impacto del deterioro adicional de los activos de mayor riesgo y ayudará a restaurar la confianza.

En lo referido a NCG y Catalunya Banc, el comisario precisó que "España se ha comprometido a vender los bancos antes de que concluya el período de reestructuración de cinco años", al tiempo que indica que "en caso de no poder proceder a la venta, las autoridades españolas presentarán un plan de resolución ordenada".

La absorción de las pérdidas de esos bancos y sus accionistas garantizará, junto con las medidas de reestructuración, "un reparto satisfactorio de las cargas y una aportación propia adecuada a la financiación de los significativos costes de reestructuración", dice la CE.

"Esto reduce la ayuda estatal necesaria para reestructurar los bancos en alrededor de 10.000 millones de euros", subrayó la CE.

Respecto al Banco de Valencia, al que el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) de España inyectará 4.500 millones de euros antes de venderlo a CaixaBank, la CE "concluyó que el coste total de la venta, incluidas otras medidas de apoyo solicitadas, es inferior al coste que supondría la mera liquidación del banco".

Caixabank ha adquirido el Banco de Valencia a través de un procedimiento de licitación, con lo que la entidad se integrará plenamente en Caixabank y deja de existir como banco independiente.

La CE también indicó que "todos los bancos se han comprometido a ceder algunas participaciones industriales y filiales" y señaló que así se reducirán aún más los falseamientos de la competencia derivados de la ayuda.

Además BFA-Bankia y Catalunya Banc cederán los títulos de renta fija que poseen en su cartera de valores negociables/de tesorería, mientras que Catalunya Banc lo hará con la totalidad de sus fondos de capital riesgo, señaló la Comisión.