Al menos una persona murió aplastada por un muro y cinco niños desaparecieron el miércoles tras ser arrastrados por un riachuelo cuyo caudal ha crecido debido a intensas lluvias, se informó oficialmente.

El jefe de los bomberos, Julio Medina, dijo en rueda de prensa que Rita María Zelaya, de 21 años, fue soterrada cuando un muro de su casa se derrumbó por la saturación de la tierra en Baracoa, a unos 120 kilómetros al norte de Tegucigalpa.

Reportó además que cinco menores desaparecieron en La Jutosa, cercana a Baracoa, luego de ser arrastrados por la corriente de un riachuelo que aumentó su caudal por la pertinaz lluvia.

"La situación es grave porque la lluvia dificulta el acceso a muchas zonas del Atlántico", subrayó.

Medina indicó las partes bajas aledañas a los ríos Ulúa, el más caudaloso de Honduras, y Chamelecón, se encuentran inundadas lo que tiene en emergencia a centenares de habitantes.

Asimismo, algunos tramos de la carretera entre San Pedro Sula, la segunda ciudad del país, y Puerto Cortés permanecen cerrados por estar anegados y gran cantidad de camiones están varados en el sector. Cortés es el principal puerto hondureño sobre el Atlántico.

El fenómeno climático mantiene incomunicadas las localidades de Puerto Cortés, Omoa, Choloma y El Progreso, en la costa norte.

El jefe regional de la Comisión Permanente de Contingencia, Alex Estévez, informó que muchas escuelas públicas de la zona están cerradas.