El escritor colombiano Héctor Abad Faciolince criticó hoy la supuesta actitud arrogante -propia de un "nuevo rico"- que España adoptó años atrás con los inmigrantes que llegaban de Latinoamérica y que, con la crisis, ha pasado a ser una actitud de "nuevo pobre", mucho más humilde.

En una entrevista con Efe, Abad Faciolince achacó a esta actitud su "exilio" particular, por el cual se negó a pisar territorio español durante diez años, rehusando incluso recibir premios literarios hasta que España dejase de exigir un visado a los ciudadanos provenientes de Hispanoamérica.

Finalmente, a finales de 2010, el escritor consideró que el "crimen" español había "prescrito" y volvió a España para visitar a su hija, que se encontraba allí cursando sus estudios.

"Para mí era imposible dejar de ver a mi hija", reconoció el escritor a Efe minutos antes de recibir el Premio Literario de Derechos Humanos 2012, concedido por la Universidad de Duke (Carolina del Norte) y la Oficina de Washington para Latinoamérica.

"En los años en que muchos inmigrantes llegaban a España, se les dificultó el acceso", aseguró el escritor, "pero ahora los "sudacas" -término despectivo usado para referirse a los inmigrantes latinoamericanos en España- se van, y eso es grave", prosiguió.

Por eso, en opinión de Abad, ahora la gente en España es "más amable" con los latinoamericanos.

El autor de "El olvido que seremos" también valoró la situación por la que pasa su país, Colombia, en la que los guerrilleros de las FARC mantienen una tregua anunciada hasta principios del próximo año, mientras se desarrollan las conversaciones de paz y las aparentes aproximaciones al Gobierno de Juan Manuel Santos.

"Colombia es un país escarmentado. Veo estas nuevas conversaciones con cierta distancia y cierto escepticismo, puesto que es mejor no ilusionarse para luego no decepcionarse en caso de fracaso", admitió Abad, que deseó no obstante "lo mejor" para que el proceso llegue a buen puerto.

Además, el escritor urgió a avanzar en las negociaciones, puesto que, a su juicio, "el tiempo juega en contra", ya que si en diez meses aún no se ha alcanzado nada "concreto", Colombia entrará en proceso de elecciones, lo que conllevaría que "todo se disolviese".

Su obra más insigne y por la que recibió el galardón en Washington, "El olvido que seremos", fue traducida al inglés hace dos años, en una interpretación de la que Abad se siente "muy satisfecho", al considerar que llega incluso a "mejorar" el texto original.

"Mis traductores han descubierto errores en mis libros de los que ni yo ni los editores no habíamos dado cuenta", aseveró el escritor, quien explicó que, en inglés, los lectores "se ríen en las mismas partes que en español y lloran en las mismas partes que en español", por lo que en la traducción "no se pierde nada".