La inseguridad, la corrupción y un crecimiento económico vigoroso son las asignaturas pendientes de los 12 años de gobierno del Partido Acción Nacional (PAN), cuyo triunfo en el 2000 marcó el inicio de la transición democrática en México.

Tras esa fecha histórica, que supuso el fin de 71 años de gobierno ininterrumpido del Partido Revolucionario Institucional, en el terreno político "tenemos una democracia operando a tal grado que podemos ver el regreso del PRI sin que haya miedo de regresión autoritaria", dijo a Efe el politólogo Rodrigo Salazar.

Aunque aclaró que ese no es un logro del PAN, consideró positivo el funcionamiento relativamente satisfactorio de una "democracia competitiva en condiciones difíciles", sobre todo en las elecciones de 2006, cuando Felipe Calderón venció por un estrecho margen al candidato de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador.

El catedrático de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) señaló que, "para bien o para mal, en estas dos gestiones del PAN inició un periodo de estabilidad constitucional que no se conocía en el México bajo la hegemonía del PRI", cuando la Carta Magna cambiaba a voluntad del presidente.

Si bien la ausencia de claras mayorías en el Parlamento impidió la aprobación de las reformas constitucionales de largo alcance, como la energética, el PAN logró acuerdos en asuntos importantes con el PRI y "en términos generales pudo gobernar y se tiene que hacer cargo de los resultados", apuntó.

Al hacer un balance de los mandatos de Vicente Fox (2000-2006) y Felipe Calderón (2006-2012) en el terreno económico, los analistas destacan la solidez macroeconómica, el impulso a la industria y la inversión en infraestructura en un contexto internacional adverso.

Al mismo tiempo, critican el crecimiento económico mediocre, que representó una media anual del 2,1 %, muy por debajo de lo prometido por ambos gobernantes, y la ausencia de una política de generación de empleos, cuyo resultado es más exclusión, desigualdad y pobreza.

Otra de las grandes asignaturas pendientes de los Gobiernos del conservador PAN es el combate a la corrupción y el imperio de la ley y el Estado de Derecho.

No hay mejoría sensible en esos terrenos con respecto al 2000 y "eso es algo que cabe reprochar al PAN", opinó Salazar, quien no obstante reconoció como un gran avance la Ley de Transparencia y el establecimiento del Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI) en 2003.

En materia de seguridad pública, también hay un gran consenso sobre el fracaso de la estrategia contra el crimen organizado impulsada por Calderón con la participación de los militares.

Según Salazar, los mexicanos estaban convencidos de que el crimen organizado era un "problema grave que había que enfrentar".

Sin embargo, dijo, la estrategia utilizada fue "lamentable" ya que la población civil se ha visto afectada tanto por los criminales en sus enfrentamientos como por las abusos a los derechos humanos cometidos por los militares.

El politólogo Carlos Elizondo dijo a Efe que aunque Calderón no tenía muchas alternativas porque la violencia ya venía creciendo desde 2005, pagará el costo político "de los 50.000 o más muertos" en el marco de la "guerra" que declaró al narcotráfico.

"Uno de los grandes temas que perseguirá" a Calderón serán las violaciones a los derechos humanos, con la proliferación de casos de abusos, errores e inocentes afectados por las fuerzas federales durante su mandato, aseveró.

Justamente la lucha contra el crimen desató duras críticas de Fox hacia su sucesor hasta el punto de que en la recta final de la campaña electoral pasada dio la espalda a su partido y llamó a votar por el candidato del PRI, Enrique Peña Nieto.

Fox actuó resentido por las declaraciones de Calderón de que los presidentes anteriores habían dejado fortalecer a la delincuencia, señaló Salazar.

Sobre el papel que jugará el PAN en la próxima Administración (2012-2018), el politólogo dijo que será una "oposición leal, que negocia, coopera", que votará con el PRI los asuntos importantes, como ya lo hizo con la reciente aprobación de la reforma laboral.